Justicia claman en terraje
de hermanitos asesinados

05 de junio de 2007


Guaimaca, Francisco Morazán - El terraje de los hermanitos Jenny Lizeth López (13) y Carlin Adalid Valladarez (11), brutalmente asesinados a machetazos el pasado domingo en esta comunidad, se convirtió en una protesta pública en la que los pobladores del sector exigieron al gobierno castigo para los responsables, mayor seguridad y un verdadero combate al crimen.

"Que el Presidente venga acá y vea los problemas de inseguridad que enfrentamos y que no siga diciendo que los medios de comunicación le mienten a la población y que boicotean sus políticas de seguridad", dijo una enardecida vecina de la localidad.

"Hay mucho coraje, tristeza y dolor por este brutal crimen, pedimos a las autoridades de la Secretaría de Seguridad que esclarezcan este crimen, que se haga justicia y se castigue a los responsables del asesinato de estas inocentes criaturas", dijo el alcalde Guaimaca Nelson Chávez.

Apuntó que desde el momento que se conoció el abominable hecho sangriento, la municipalidad prestó toda su colaboración a la familia doliente porque se trata de familias de bajos recursos económicos.

María Ordoñez, tía de los menores asesinados el pasado domingo en su vivienda de la localidad de Las Navas de esta jurisdicción, pidió a las autoridades que se aplique todo el peso de la ley a los responsables del abominable crimen.

"Ojalá corten a esos desgraciados que mataron a mis sobrinos poco a poco y dedo por dedo para que sepan que es lo que se siente", apuntó la señora con evidente rabia.

Ordoñez pidió al gobierno y a la Secretaría de Seguridad más presencia policial en la zona, ya que no aguantan tanto crimen, violaciones, asesinatos, asaltos y robos en la zona de Gauimaca. "Amarrense los pantalones y pongan todo el peso de la ley, este asesinato pudo haberse evitado".

Que los quemen

“Que los quemen y los corten en pedacitos”, gritaban enardecidos, por su lado, centenares de pobladores que participaron en la marcha.

Después del conmovedor velatorio de los cuerpos los niños miles de pobladores se volcaron a las calles de aquella comunidad para exigir a las autoridades la pena de muerte para los supuestos asesinos.

Jenny Lizeth López (13) y Carlin Adalid Valladarez (11), fueron brutalmente ultimados a machetazos a las 6:00 de la tarde del pasado domingo por tres hombres que actualmente están tras las rejas.

De luto y llanto se vistieron las calles del municipio de Guaymaca, desde las 6:30 de la tarde del pasado domingo, donde niños, jóvenes y adultos lloraban desconsolados, pidiendo a Dios, justicia por la muerte de los infantes.

Entre los gritos de varias mujeres y el silencio de aquellos que estaban absortos ante el reprochable crimen en el centro de la humilde casa eran velados los cuerpos de los niños.

Sus caras casi irreconocibles por los innumerables machetazos que recibieron se podía observar a través del vidrio de un pequeño ataúd, alrededor de estos, decenas de flores que fueron llevadas al lugar por pobladores que se unieron al dolor de aquella humilde familia.

A las 6:00 de la mañana , Martha Rosa López, madre de los dos menores, lloraba desconsoladamente sobre el féretro de Carlin Adalid y pedía a Dios que le devolviera a sus hijos.

“No quiero que se los lleven, ellos no están muertos, ¡no!, por qué me los mataron, por qué señor, porqué”, gritaba la desconsolada progenitora. Después la mujer fue separada de los cuerpos por otros familiares quienes le dieron un tranquilizante.

A las 11:00 de la mañana, los ataúdes fueron sacados de la casa y llevados en dos vehículos hasta una pequeña iglesia, donde se hicieron oraciones y se pidió por el alma de las infortunadas víctimas.

Cuando se terminó el acto religioso, fuera del santuario esperaban alrededor de 700 personas quienes portando pancartas, caminaron al menos 12 kilómetros hasta la carretera que conduce al centro de Guaymaca, después abordaron varios vehículos para trasladarse a la entrada al municipio.


Padre del niño Carlin Adalid Valladarez
Claman justicia
En ese lugar, esperaban cientos de lugareños con grandes rótulos, que rezaban entre otras frases “queremos justicia para nuestros niños”, “No dejen libres a esos asesinos”, las personas que estaban en las aceras, comentaban entre sí que los sujetos debían ser quemados y que las autoridades deberían de entregárselos a ellos para hacer justicia.

Desde ese punto, familiares, vecinos, amigos y pobladores, ayudaron a cargar los féretros y gritando “justicia, Justicia”, caminaron hasta el centro de la cuidad, donde se realizó una misa en honor de las almas de los pequeños.

A las 4:00 de la tarde, el acto culminó, por lo que los cuerpos fueron llevados al “Cementerio Nuevo”, donde las personas se aglomeraron para despedirse totalmente de los niños.

El cuadro fue desgarrador, la madre de las víctimas, trató de tirarse al agujero donde eran sepultados sus vástagos, mientras el padre la sostenía, tratando de controlarla. Después de esto, los pobladores partieron a sus vivienda, mientras que los parientes se mantuvieron durante varios minutos llorando sobre la tumba de los dos niños.

Entre tanto en las radioemisoras del municipio, pobladores se volcaron a llamar para repudiar el crimen, en su mayoría los oyentes exigían que los cortaran en pedazos para que sintieran el dolor de los familiares.

Presuntos responsables detenidos
Las autoridades de la jefatura departamental de Talanga, así como los policías de la posta policial de Guaymaca, aseguraron que se tenían pruebas de convicción que incriminaban a los tres detenidos por la policía en la muerte de los menores.

Los detenidos son Santos Hernesto Sánchez (26), Melvin Justino López Banegas (20) y Juan López Ruiz (31).

Sin embargo aseguraron sentirse desprotegidos, porque solamente cinco agente están asignados al municipio de Guaymaca, que alberga entre caseríos y aldeas a más de 40 mil pobladores.

La policía a los tres supuestos asesinos

Estos dos últimos son originarios de Olancho y primos de Santos Rodolfo Valdez, padre del niño muerto y padrastro de la menor, mientras que Santos Hernesto Sánchez reside en Guaymaca.

Hay que destacar que estas personas fueron denunciados en innumerables ocasiones por varios delitos de robo y asesinato de dos personas residentes en la zona.

Las autoridades aún no han establecido el móvil del crimen, pero aseguraron estar investigando el hecho. Pero aseguraron que se estaría investigando al papá de las víctimas porque este podría tener problemas con los sospechosos.

 
Enviar
Imprimir
Comentar


 

 
Todos los derechos reservados PROCESO.HN ® Copyright 2005