Tegucigalpa
- El arzobispo de Tegucigalpa, cardenal Oscar Andrés Rodríguez,
dijo hoy que "disminuir la corrupción en Honduras
es una tarea impostergable, un verdadero imperativo categórico,
una convicción y responsabilidad".
El
religioso se refirió al flagelo de la corrupción
durante la presentación del "Informe Nacional de Transparencia
hacia un sistema nacional de integridad", por parte del Consejo
Nacional Anticorrupción (CNA).
El
informe señala que los costos de la corrupción para
los hondureños son "excesivamente cuantiosos".
"A
más corrupción los hogares hondureños son
cada vez más pobres, se afecta la potencialidad del crecimiento
socioeconómico y la redistribución del ingreso de
manera equitativa", expresó Rodríguez.
En
su opinión, "Honduras no puede seguir manteniendo
estos altos niveles de corrupción".
Diversos
sectores sociales de Honduras, entre ellos la iglesia católica,
han insistido desde hace muchos años, en que la corrupción
es uno de los flagelos más graves del país y que
las autoridades no hacen lo suficiente para combatirlo, a pesar
de los múltiples organismos contralores que existen.
El
coordinador del CNA, Juan Ferrera, dijo en la presentación
del informe que el hecho de que "la corrupción sea
hoy en día uno de nuestros mayores problemas, significa
que el país no cuenta con una solidez moral que la contrarreste,
ya sea para evitar los actos en que se consuma, como para denunciarlos".
"No
es posible combatir la corrupción sin que los ciudadanos
y ciudadanas busquemos la integridad moral y demandemos el fortalecimiento
del Estado de Derecho y la independencia del poder judicial para
verdaderamente prevenir este mal y castigar a los que han impedido
avanzar en nuestro desarrollo", acotó Ferrera.
A
la presentación del informe asistieron funcionarios del
Gobierno que preside Manuel Zelaya, representantes de la sociedad
civil y cuerpo diplomático, entre otros invitados.
Ferrera
recalcó que "no es posible que nos acerquemos al bicentenario
de nuestra independencia (15 de septiembre de 1821) con la imagen
de una nación corrupta, sin llegar a ser una república
realmente libre, inclusiva, próspera e íntegra".
La
corrupción, en opinión del coordinador del CNA,
está afectando la gobernabilidad y la posibilidad de alcanzar
un mejor nivel de desarrollo humano.
Ferrera
advirtió que "Honduras se aproxima a una grave crisis
en el futuro inmediato dados los altos niveles de corrupción
y la alta percepción que la ciudadanía tiene sobre
ella, ya que debilitan cada vez más la democracia y la
confianza en las instituciones y las personas que constituyen
las bases del capital social del país".
El
CNA fue creado por iniciativa del ex presidente Carlos Flores
(1998-2002) con el objetivo de apoyar al Gobierno y la sociedad
civil e impulsar los procesos de transparencia y auditoría
social, como mecanismo de prevención, control y combate
de la corrupción.