Por
lo menos ocho agentes de seguridad que protegían el vehículo
descubierto agarraron al hombre y los arrojaron al suelo. El Santo
Padre ni siquiera volvió la cabeza.
Un funcionario vaticano, que no estuvo autorizado a hablar oficialmente,
dijo que el hombre fue detenido para ser interrogado por la policía
vaticana. Agregó que el hombre llegó hasta la parte
trasera del vehículo antes de ser sujetado, aunque un video
del incidente no mostró claramente si llegó a alcanzar
al vehículo.
El hombre, cuya nacionalidad no era conocida, llevaba una camiseta
rosa y pantalones cortos oscuros, una gorra color beis y espejuelos
de sol. Al parecer saltó la barrera de seguridad desde
la segunda o tercera fila de espectadores.
Empero, el vehículo papa no se detuvo, Benedicto siguió
saludando y continuó luego con la audiencia como si nada
hubiese ocurrido.