Agregó
que nueve de las empresas defraudadoras, todas de Tegucigalpa,
"han sido plenamente identificadas", mientras que alrededor
de otras 15 están relacionadas con rentas internas, aduanas
e importadores.
En
uno de los casos investigados, personal de la DEI viajó
a Panamá para completar una información, y comprobó
que las personas que introdujeron un cuantioso cargamento de mercadería
falsificaron facturas, expresó Sarmiento.
Identificada
la empresa a la que supuestamente le habrían comprado en
Panamá, se comprobó que ni siquiera son clientes
de la casa comercial que figura en las facturas, según
la denuncia del director de la DEI, quien espera que la Fiscalía
determine si corresponde una acción penal contra los defraudadores.
En
una reciente operación encubierta por agentes de la DEI
en Tegucigalpa, algunos de sus empleados que han recibido entrenamiento
con expertos de Estados Unidos, detectaron en un solo día
una serie de irregularidades en el Aeropuerto Internacional de
Toncontín.
Acan-Efe
conoció de una fuente de la DEI que en esa operación
se descubrieron irregularidades como la de una dama que, en un
oso de peluche grande, traía escondidas algunas joyas.
En
otro caso, un registrador de maletas pretendía dejar pasar
una gran cantidad de perfumes que otra dama pretendía introducir
sin pagar impuestos.
En
algunos casos, los que pretenden introducir mercancías
de forma ilegal, sobornan a los registradores de maletas, "quienes
no revisan a fondo, y en otros la confianza es tal que ni siquiera
las abren para ver qué traen".
Un
ex director de Aduanas, por su parte, indicó a Acan-Efe
que entre muchos casos que conoció, supo en una ocasión
de un empresario que vende relojes de una reconocida marca, que
solo declaraba el ingreso de las cajas de lujo.
"Los
relojes nadie los miraba entrar", ironizó el mismo
ex funcionario, quien además recalcó que "la
corrupción en las aduanas ha sido un cáncer casi
generalizado en el país". EFE