La
vivienda, ubicada en la localidad de Turrúcares, en la
provincia de Alajuela, unos 30 kilómetros al noroeste de
San José, servía de bodega para la banda narcotraficante,
integrada únicamente por colombianos.
Los
sospechosos, indicó el OIJ, fueron identificados con los
apellidos Castro, Flores, Santa, Vázquez, Murillo y Caicedo,
y estaban relacionados con otra banda colombiana desarticulada
semanas atrás, que pensaba enviar a Norteamérica
otras 2,2 toneladas de cocaína.
Según
las autoridades, ambos grupos tendrían vínculos
con el Cartel de Sinaloa, uno de los más poderosos grupos
narcotraficantes de México.
Los
colombianos quedaron a las órdenes de las autoridades costarricenses,
y podrían enfrentar cargos por tráfico internacional
de droga, delito penado en este país con hasta 20 años
de prisión.
Con
este decomiso, ascienden a 15 toneladas la cocaína decomisada
por la policía costarricense en lo que va del 2007. EFE