Así lo informó el presidente del Codeh, Andrés
Pavón, quien indicó que la acusación será
presentada el martes de la próxima semana a efecto que
se le deduzcan las responsabilidades penales al actual funcionario.
Los hechos ocurrieron en 1986, cuando el líder labriego
de la Asociación Campesina de Isletas, fue secuestrado
en compañía de sus hermanos, por espacio de 15 días,
por soldados del Cuarto Batallón de La Ceiba, que estaban
bajo el mando, en ese entonces, del ahora general retirado, Álvaro
Romero.
En esa oportunidad, Andrés Pavón, se desempeñaba
como coordinador regional del Codeh en La Ceiba y recordó
fue él quien puso el caso en conocimiento de la Corte Interamericana
de Derechos Humanos.
En aquel momento se pretendió que el caso del dirigente
labriego se incluyera en el listado de las personas desaparecidas
en la década de los ochentas y que se indemnizará
a lo familiares, pero al final no se incluyó, desconociéndose
las causas.
Pavón informó que actualmente los familiares de
Aguilar Castillo se encuentran en el exilio, luego de conocer
que el presidente Manuel Zelaya designó a Alvaro Romero
como Secretario de Seguridad.
Sobre el caso, la la coordinadora del Comité de Familiares
Detenidos y Desaparecidos en Honduras (Cofadeh) Bertha Oliva
dijo que los casos de desaparición forzadas en el
país deben investigarse no importando el gobierno
que esté y quien sea el funcionario acusado. |

Andrés Pavón |
Oliva reaccionó en eso términos, luego de conocerse
la denuncia del CODEH que implica al actual secretario de Seguridad,
Alvaro Romero en el secuestro y posterior asesinato del dirigente
campesino.
Durante la década de los 80, en la "Guerra Fría",
los organos represivos del estado desaparecieron 186 personas,
lo que ocasionó que los posteriores gobiernos indenmizarán
a las familias afectadas y pidieran perdón de forma pùblica
por la actuación represiva de la policìa y los militares.
Recientemente el Estado tuvo que indeminizar a más familiares
por el caso conocido como Cuatro Puntos Cardinales, en el que
la policía capturó a cuatro jovenes y los ejecutó
dejando sus cuerpos en diferentes puntos de la ciudad capital.