Al
concluir la actividad en el parqué de la Bolsa Mercantil
de Nueva York (NYMEX) los contratos de Petróleo Intermedio
de Texas (WTI) para julio quedaron a 66,26 dólares el barril
(159 litros), después de añadir 91 centavos al precio
anterior.
Los
contratos de gasolina para julio quedaron a 2,1553 dólares/galón
(3,78 litros), dos centavos más que el martes.
Los
contratos de gasóleo de calefacción para ese mes
terminaron a 1,9620 dólares/galón, alrededor de
cinco centavos más que el día anterior.
Los
contratos de gas natural para julio cerraron a 7,60 dólares
por mil pies cúbicos, después de restar unos ocho
centavos.
Los
datos de reservas que difundió hoy el Departamento de Energía
(DOE) no cumplieron con las expectativas de los expertos y reflejaron
además que las refinerías operaron a menor capacidad
que en la semana precedente y muy por debajo del nivel que cabría
esperar en esta época del año.
Las
reservas de petróleo crudo aumentaron en sólo 100.000
barriles y el total, de 342,4 millones, es un 0,8 por ciento superior
al del pasado año.
Las
reservas de gasolina registraron una escasa variación y
el total se mantiene prácticamente en los mismos niveles
de la semana precedente, en 201,5 millones de barriles.
Ese
volumen es un seis por ciento inferior al del pasado año.
Los
expertos esperaban un incremento superior al millón de
barriles e incluso algunos no descartaban que se añadiesen
hasta cuatro millones, después de la subida de 3,5 millones
que se había registrado en la semana que concluyó
el 1 de junio.
Las
existencias de destilados, que incluyen el gasóleo de calefacción
y el diesel, aumentaron en 300.000 barriles y elevó el
total a 122,6 millones.
Esa
cifra es un 2,1 por ciento inferior a la del pasado año.
Las
refinerías estadounidenses operaron al 89,2 por ciento
de capacidad, un 0,4 por ciento menos que en la semana anterior.
Es
la tercera semana consecutiva en que las empresas de refinado
no logran incrementar su ritmo de actividad, después de
haber trabajado a mediados de mayo al 91,1 por ciento de capacidad
operativa.
A
pesar del retroceso, en la última semana aumentó
la producción de gasolina en unos 100.000 barriles, a una
media de 9,3 millones de barriles diarios.
Las
importaciones de ese combustible bajaron de manera notable respecto
de la semana anterior y se situaron en una media de 1,2 millones
de barriles diarios, alrededor de 300.000 barriles menos que en
la semana precedente.
Las
importaciones de crudo fueron de una media de 10,1 millones, 99.000
barriles diarios menos que hace una semana.
Los
datos de demanda de gasolina continúan reflejando que se
mantiene fuerte respecto de comienzos de junio de 2006.
La
demanda en las últimas cuatro semanas fue de una media
de 9,5 millones de barriles, o un 1,4 por ciento por encima de
lo que se registró hace un año en el mismo periodo.EFE