La
televisión cubana informó que ambos dirigentes conversaron
sobre "diversos temas de interés común".
En un acto realizado en la mañana en el
Colegio Mayor de San Gerónimo de La Habana, el gobernante
venezolano se refirió a la entrevista que sostuvo el martes
por espacio de seis horas con Fidel Castro.
"Fidel tiene el uniforme ahí, ya puesto
al ladito, lo mira de reojo, pero está calentando todavía
(...) no está todavía listo para salir al montículo",
dijo Chávez al hacer una alusión beisbolera para
ilustrar la situación del líder cubano.
El ministro de Defensa, Raúl Castro, el
vicepresidente Carlos Lage, el canciller Felipe Pérez Roque
y otros altos funcionarios de la isla estuvieron presentes en
el acto, convocado para homenajear al prócer de la independencia
venezolana Francisco de Miranda (1750-1816).
Durante su intervención, Chávez
sugirió la posibilidad de que Castro, que no aparece en
público desde el 26 de julio de 2006, pudiera asistir al
acto de reinauguración de la refinería de Cienfuegos,
previsto para finales de este año.
"Digo yo, pensando en voz alta, a lo mejor
para la inauguración o reinauguración, y Fidel uniformado",
dijo.
El gobernante venezolano, que participó
hoy en la inauguración de un monumento a Francisco de Miranda
en La Habana, insistió en que "está llegando
la hora" de que Castro vuelva a "ponerse de nuevo el
uniforme".
"Pero ya lo dirán los días
y lo dirá él mismo, por supuesto", señaló
Chávez, que el pasado día 6 ya había afirmado
desde Caracas: "Fidel, perdona que te lo diga desde aquí,
pero ya es hora de volverse a pone el uniforme, es una orden".
Afirmó que para él "no es fácil"
participar en un acto público en La Habana sin el líder
cubano.
"Pero sin Fidel físicamente, sólo
la constatación el día de ayer de su casi total
recuperación, de su estado anímico (...), sólo
eso ya causa en mi alma una sensación de alivio, una sensación
de alegría y de mucho optimismo", manifestó.
El jefe de Estado venezolano dijo que la conversación
con el dirigente cubano fue "como cuando uno está
calentando el brazo antes del juego, calentando durante seis horas"
y que casi se aproximaron al promedio en la duración de
sus reuniones, de entre siete u ocho horas.
"Ayer llegamos a la sexta hora, hubiéramos
podido seguir, pero era ya suficiente", apuntó.
Durante el evento, el presidente venezolano también
se refirió a la predisposición de su país
a establecer una planta de regasificación en Cuba, dando
continuidad a los diversos proyectos en materia energética
que mantienen ambos países.
La llegada de Chávez a La Habana este martes
se produjo una semana después de que la televisión
cubana difundió la primera entrevista concedida por Castro
en sus diez meses de convalecencia y cinco días después
de que el presidente de Bolivia, Evo Morales, visitó la
isla.
En la entrevista del pasado 5 de junio, el jefe
de la revolución conversó en tono animado durante
algo más de 50 minutos sobre diferentes asuntos y afirmó
que hace lo que debe hacer, en referencia a su proceso de recuperación.
Además,
dijo que su enfermedad ya no es un secreto de Estado, como él
mismo declaró el 1 de agosto del 2006, pero no despejó
las dudas sobre su eventual regreso al ejercicio de sus cargos.
EFE