Hamás acorrala a Al Fatah
en sus dos últimas bases
militares en Gaza

 

13 de junio de 2007

Gaza - El movimiento islámico Hamás podría completar en las próximas horas su control sobre toda Gaza, después de haber acorralado esta noche a las últimas fuerzas de Al Fatah en sus dos bases principales en la capital de la franja.


El cuartel general de la Seguridad Preventiva y el complejo Al Anzar, sede de los cuerpos de seguridad paramilitares, están rodeados por unos dos mil hombres de la milicia Azedin Al Kasam, de Hamás, que "les han cortado todas las líneas de aprovisionamiento", dijeron fuentes de ese grupo armado.

Un portavoz de la Presidencia palestina confirmó que la táctica de los islamistas es concentrar todas sus esfuerzos en un mismo blanco, desgastar a los atrincherados y obligarlos a rendirse.

"Nuestro objetivo son los aparatos de seguridad, estén donde estén", explicó el portavoz de Azedin Al-Kasam, Abu Obaida, que ha dado un plazo de 48 a las fuerzas oficialistas para que depongan las armas.

Por medio de esta táctica, han conseguido apoderarse de casi toda la franja, incluida la frontera con Egipto, hoy, miércoles.

Obaida afirmó que también el paso de Rafah está bajo su control, pero que sus milicianos no han entrado en la terminal "porque no es seguro para ellos, debido a que hay aviones no pilotados de Israel sobrevolando y las autoridades israelíes los vigilan con cámaras".

La terminal está bajo control de la ANP, pero se abre bajo supervisión de un contingente de observadores de la Unión Europea y de Israel por un sistema de circuito cerrado.

Los observadores europeos están en la ciudad israelí de Ashkelón, al norte de la franja, razón por la que no han podido confirmar la toma de la terminal, generalmente custodiada por la Guardia Presidencial de la ANP.

No obstante, fuentes de las fuerzas de seguridad leales a Al Fatah consultadas por Efe afirmaron que "se trata de propaganda".

Desde el domingo, los enfrentamientos entre facciones se han cobrado unas 80 vidas, 30 de ellas en la jornada de hoy.

Entre las últimas víctimas hay dos trabajadores locales de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (UNRWA), que ha interrumpido su actividad humanitaria por el peligro de la situación.

Las fuerzas del presidente Abás se ven superadas por una mayor capacidad de fuego por parte de los islamistas, que en los últimos años han estado pasando armas de contrabando por los túneles de Rafah y tienen una mayor motivación y mejor entrenamiento.

Mientras Gaza cae progresivamente en manos de los islamistas, desde Ramala Abás ha vuelto a apelar a sus dirigentes para que cesen la ofensiva, que calificó de "locura".

En un comunicado conjunto difundido esta noche y firmado por él y por su primer ministro, Ismail Haniye, de Hamás, ambos exhortaron a todas las partes "a cesar las hostilidades y regresar al lenguaje del diálogo y del respeto de los acuerdos".

Por su parte, la Liga Arabe ha convocado una reunión de emergencia para el sábado en la que estudiará la situación.

Mientras tanto, los mediadores egipcios están haciendo un último intento por resolver la crisis por la vía diplomática y hoy se reunieron con representantes de Hamás.

Estos pidieron a Egipto que garantice un acuerdo para "salvaguardar el Gobierno de Unidad Nacional", que Al Fatah decidió abandonar ayer, al menos mientras sigan los combates.

Asimismo, demandaron que se reclute personal de todos los grupos para las fuerzas de seguridad conjuntas, que los cuerpos de seguridad de la ANP queden bajo la tutela del ministro del Interior -nombrado por Hamás según el acuerdo de coalición de La Meca de marzo pasado- y que se entregue a la Justicia a los "criminales de ambos bandos".

La propuesta ya ha sido transferida a Abás, quien mañana la estudiará con la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

Fuentes de Al Fatah explicaron que las condiciones que plantea Hamás coinciden con lo que quiere el movimiento nacionalista, pero expresaron su escepticismo respecto a que haya una voluntad real de resolver la crisis y se pueda enderezar la situación.

Se teme, además, que los enfrentamientos se extiendan a Cisjordania, donde hoy se han registrado pequeñas escaramuzas alentadas por las milicias de Al Fatah, más poderosas en este territorio que en la franja de Gaza.

Militantes nacionalistas salieron a las calles de las principales ciudades cisjordanas en una muestra de fuerza y para exigir a Hamás que interrumpa su campaña en la franja.

En Naplusa, la ciudad más populosa de Cisjordania, más de un centenar de milicianos de las "Brigadas de los Mártires de Al-Aksa", leales a Al Fatah, trataron de cerrar por la fuerza al menos 20 centros y establecimientos islamistas.

También secuestraron a 12 trabajadores de una compañía de producciones de televisión vinculada con Hamás, que liberaron esta noche, según informó la agencia Maan. EFE

 
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