El
presidente de la República de Austria, Heinz Fischer, ordenó
arriar las banderas a media asta en los edificios oficiales en
señal de luto y expresó su "profunda condolencia"
a su esposa Elisabeth Waldheim, informó la presidencia
en un comunicado difundido en Viena.
El
ex secretario general de Naciones Unidas fue centro de una polémica
internacional a mediados de la década de 1980, cuando,
en medio de su campaña para la presidencia de Austria,
salió a la luz su pasado nazi durante la Segunda Guerra
Mundial.
El
Congreso Mundial Judío y el Partido Socialdemócrata
de Austria (SPÖ) le acusaron de haber participado o al menos
haber sabido de crímenes perpetrados por su unidad militar
alemana contra judíos y gitanos en los Balcanes.
A
pesar de esas acusaciones, Waldheim ganó las elecciones
presidenciales con el 54 por ciento de los votos y lideró
Austria entre 1986-1992, aunque vivió este mandato rodeado
de un aislamiento diplomático internacional y llegó
a ser declarado "persona non grata" por parte de Estados
Unidos. EFE