Napolitano
calificó de "una llamada de atención"
los hechos ocurridos el pasado 16 de mayo, cuando un enfrentamiento
entre autoridades mexicanas y sicarios dejó 23 muertos
en la población de Cananea (Sonora), ubicada a media hora
de la frontera con Arizona.
También
desde principios de este año se ha reportado una serie
de ataques armados contra camionetas que transportan inmigrantes
indocumentados en Arizona.
Durante
la reunión, Napolitano y su homólogo de Sonora,
Eduardo Bours, se reunieron con funcionarios locales, estatales
y federales para discutir los pasos que deben tomarse para asegurar
la frontera entre EE.UU. y México y detener el incremento
de la violencia en las comunidades fronterizas.
Ambos
mandatarios recibieron un informe detallado sobre los esfuerzos
que se realizan para evitar que armas que son compradas en Arizona
sean llevadas de forma ilegal a territorio mexicano.
"Es
importante que trabajemos en conjunto para detener el lavado de
dinero y el tráfico de armas", aseguró Bours
durante una conferencia de prensa.
Napolitano
indicó que mientras el gobierno federal de los Estados
Unidos trabaja para encontrar una solución comprensiva
a la problemática de la frontera y la inmigración
ilegal, Arizona y Sonora han acordado unir sus esfuerzos para
enfrentar el problema.
"Nos
hemos percatado que somos más efectivos cuando cooperamos
a nivel local, estatal y federal y compartimos los recursos y
el poder humano en ambos lados de la frontera", sostuvo la
gobernadora demócrata.
Agencias
de ambos estados acordaron continuar con la ejecución de
un mecanismo para vigilar las transferencias de dinero hechas
desde Arizona para pagar los servicios de los contrabandistas
de indocumentados, mejor conocidos como "coyotes" o
"polleros".
Debido
al éxito que ha tenido la fiscalía de Arizona en
este aspecto, algunas organizaciones criminales han cambiado sus
actividades hacia el estado de Sonora, por lo que investigadores
de Arizona comenzarán a entrenar a detectives en ese estado.
Durante
la misma conferencia de prensa, ambos gobernadores firmaron un
acuerdo para continuar con un proyecto de telecomunicaciones que
beneficia a las agencias del orden y servicios de emergencia en
ambos lados de la frontera.
El
plan, único en su tipo en la frontera con México
y que fue aprobado por ambos estados en julio de 2005, permite
la operación del sistema de comunicaciones de frecuencias
de radio.
El
acuerdo firmado hoy expandirá su operación hasta
el 12 de septiembre de 2009.
"Estos
esfuerzos cierran los espacios para que puedan operar los contrabandistas",
dijo Bours, quien negó conocer el caso de un reportero
sonorense que el mes pasado pidió asilo político
en EE.UU. después de que fuera víctima de un ataque
que presuntamente se debió a una serie de artículos
sobre el tráfico de drogas en Cananea. EFE