Posteriormente
el cadáver, que será incinerado, será trasladado
al estado de Zacatecas, centro de México, donde nació
el 17 de mayo de 1919.
El
médico que trató a "El Charro de México"
en sus últimos quince días el agravamiento de una
neumonía, Jaime Arriaga, informó hoy de que la familia
está "resignada y con bastante entereza" ante
la muerte de Antonio Aguilar.
Como
otros de su generación este actor de bigote y sombrero
ancho y sueño de amor de las mujeres de mitad del siglo
pasado, además de grabar unos 160 discos participó
en 150 películas, muchas de ellas tanto de actor como de
productor.
Descubrió
su vocación musical en la adolescencia y luchó para
triunfar también en el cine como protagonista de una aventura
de folclore ecuestre que lo convirtió en uno de los personajes
más famosos de su época.
Aguilar,
típico artista mexicano de bigote poblado y sombrero ancho,
dejó de existir en un hospital del sur de Ciudad de México
a causa de una neumonía que le fue detectada hace dos semanas.
 |
El
artista mexicano será velado hoy en la funeraria
Gayosso antes de ser trasladado a la Basílica de
Nuestra Señora de Guadalupe, donde se celebrará
en su memoria una misa-funeral de cuerpo presente.
Posteriormente
el cadáver será trasladado a su tierra natal,
el estado de Zacatecas, centro de México, donde será
incinerado.
|
Nacido
el 17 de mayo de 1919, Aguilar fue un aprendiz de cantante, un
estudiante de aviación, empresario, actor y productor y
además dueño de un espectáculo ecuestre con
el que recorrió medio mundo.
Como
la mayoría de los charros, Aguilar fue un amante de los
caballos, inseparables compañeros de sus películas
y de su vida, y de la música mexicana, en la cual destacó
con una voz que educó con profesores cuando descubrió
sus aspiraciones operísticas.
El
espectáculo ecuestre fue su vida y en este campo estuvo
siempre acompañado de su esposa, la actriz y cantante mexicana
Flor Silvestre, y de sus hijos, Antonio y José, "Pepe"
Aguilar, también triunfador como cantante de música
ranchera.
En
su trayectoria de medio siglo, "Toño" Aguilar
recreó en las pantallas de todo el mundo la vida y obra
de personajes históricos mexicanos de la talla de Heraclio
Bernal, Emiliano Zapata, Felipe Carrillo Puerto, Gabino Barrera
y Lucio Vázquez.
Aguilar,
un mexicano de aspecto viril que fue el sueño de amor de
muchas mujeres de mediados del pasado siglo, participó
en unas 150 películas, en muchas de ellas tanto de actor
como productor, y grabó alrededor de 160 discos.
En
su carrera musical tuvo una gran importancia su primer viaje a
Estados Unidos, donde realizó estudios de aviación
al tiempo que buscaba una oportunidad para cantar, aventura que
terminó con su deportación a Tijuana.
En
esa ciudad fronteriza con San Diego (California) empezó
sus actuaciones y logró una pequeña fortuna que
le permitió en la capital mexicana adquirir un cabaré
de moda, donde empezó a actuar y que se convirtió
en catapulta para iniciar su carrera cinematográfica.
Su
primera película "El casto Susano", fue
en compañía de Joaquín Pardavé,
en 1952.
En
aquella época también realizó un viaje
a Venezuela, donde descubrió que le aplaudían
mucho más cuando cantaba rancheras, por lo que decidió
dejarse el traje de charro y no quitárselo más.
Entre
sus éxitos musicales están "Yo soy el
aventurero", "Albur de amor", "Copitas
de mezcal", "El adolorido", "Paso del
norte", "Ya viene amaneciendo y por esa calle
vive", "El Chubasco" además de que
cantó prácticamente todos los corridos mexicanos
de la época.
|
 |
En
el cine trabajó con primerísimas figuras del Séptimo
Arte como Pedro Infante, Emilio Fernández, Dolores del
Río y María Félix, y también con estrellas
de Hollywood como John Wayne.
Entre
sus películas más famosas destacan "Del seminario
al set" (1953), "La cama de piedra" (1957), "La
cucaracha" (1958), "Ahí vienen los Argumedo"
(1961), "El ojo de vidrio" (1967), "Simón
Blanco" (1974), "Emiliano Zapata" (1970) y "Albur
de amor" (1979). EFE