Fue precisamente
su antecesor en el cargo el encargado de presentarlo como nuevo
líder laborista, en una intervención en la que Blair
aseguró que Brown será "un magnífico"
primer ministro.
El nuevo dirigente
laborista comenzó su discurso dando las gracias a Blair,
"un hombre que durante diez años ha aguantado el peso
del liderazgo" del Reino Unido.
Sin oposición
alguna por parte de otro candidato, ya que el ala izquierda del
partido no logró recabar los apoyos necesarios para disputarle
el cargo, Brown fue "coronado" tras la proclamación
de la secretaria de Estado de Justicia del Reino Unido, Harriet
Harman, como "número dos" laborista en sustitución
del viceprimer ministro, John Prescott.
Harman, que
no partía como favorita, se impuso en una reñida
votación a los otros cinco candidatos que aspiraban al
puesto, incluidos tres ministros del gabinete de Blair: los titulares
de Cooperación Internacional, Hilary Benn; Educación,
Alan Johnson, e Irlanda del Norte y Gales, Peter Hain.
También
competían en las primarias, en las que tienen derecho al
voto los diputados laboristas, los militantes y los afiliados
a los sindicatos, la presidenta del Partido Laborista, Hazel Blears,
y el diputado del ala izquierda de la formación, John Cruddas.
La nueva "número
dos" no tiene necesariamente que convertirse en viceprimer
ministro, como ha sido el caso de Prescott desde 1997, cuando
el laborismo llegó al poder.
Mientras se
celebra el congreso, miles de personas se manifiestan frente al
centro que acoge la reunión laborista para pedir a Brown
la retirada de las tropas que el Reino Unido tiene desplegadas
en Irak. EFE