En un
discurso pronunciado anoche en una plaza de Managua, y retransmitido
hoy por un canal de televisión afín al gobierno, Ortega
dijo que en el nombramiento de Zoellick no hay ninguna democracia.
"Ese (nombramiento) no se somete a una elección democrática,
porque lo justo sería que los países en vías
de desarrollo llevaran como presidente del Banco Mundial a alguien
que represente los intereses de estos pueblos", dijo Ortega.
"Pero ellos siempre quieren hacha, calabaza y miel (absolutamente
todo), quieren quedarse con todo y nosotros lógicamente
no vamos a votar a favor de Zoellick, cuando se de la votación,
porque eso es una payasada", insistió el mandatario.
Ortega también recordó que en dos visitas que Zoellick
ha hecho a Nicaragua ha atacado a los sandinistas fuertemente
"lo que ha hecho muy feliz a la derecha", dijo el presidente.
El nombramiento de Zoellick lo hará el Consejo Directivo
del Banco Mundial, integrado por 24 miembros representantes de
185 miembros de ese organismo mundial.
Está previsto que el actual presidente del Banco Mundial,
Paul Wolfowitz, abandonará ese cargo el próximo
30 de junio.
El discurso de Ortega fue pronunciado para celebrar el 71 aniversario
del natalicio de Carlos Fonseca Amador, jefe de la revolución
sandinista, ante una Plaza de la Revolución con escasa
concurrencia y después de un torrencial aguacero.
En esta ocasión, Ortega también lanzó el
programa "Hambre Cero" para Managua y condecoró
a artistas, religiosos, pintores y otras personalidades con la
Orden de la Independencia Cultural "Rubén Darío".
La plaza donde se efectuó la concentración sandinista
es la misma donde se hallaba la fuente luminosa y musical que
Ortega ordenó desmantelar, para "recuperar la Plaza
de la Revolución", donde los sandinistas entraron
triunfantes el 20 de julio de 1979, tras derrocar por la vía
armada al presidente Anastasio Somoza Debayle.