El
ministro español de Defensa, José Antonio Alonso,
que visitó hoy la base "Cervantes" del contingente
español en el sur del Líbano, muy cerca de donde
hizo explosión ayer el coche bomba que alcanzó el
convoy de FINUL, afirmó que "no tengo ninguna duda
de que se ha tratado de un atentado terrorista".
Alonso en rueda de prensa en la base "Cervantes"
del contingente español desplegado en el Líbano
explicó que la manipulación del número de
bastidor hace suponer que el coche procedía de "fuera
del Líbano".
Para el ministro español, el ataque "busca
la desestabilización en el sur del Líbano y cuestionar
la misión FINUL de Naciones Unidas".
Añadió sobre la autoría que
"aquí se comenta que Hizbulá se ha desmarcado"
pues, opinó, "no le interesa a Hizbulá cometer
salvajadas de estas características".
Hasta el momento ningún grupo ha reivindicado
el atentado.
Sobre las medidas de protección en los
vehículos Blindados Medios de Ruedas (BMR) de la Brigada
española desplegada en el Líbano, admitió
que no llevan inhibidores, pues -señaló- según
le informó el jefe del Estado Mayor de la Defensa español
no existía un riesgo de ataque de este tipo, frente a lo
que ocurre en Afganistán.
Precisó que el 7 de noviembre el jefe del
Estado Mayor de la Defensa español ordenó que todos
los vehículos llevaran inhibidores, aunque el fabricante
los suministró el pasado 30 de mayo y los primeros fueron
instalados en vehículos desplegados en Afganistán.
Respecto a los dos heridos, (ambos españoles)
que permanecen ingresados y fuera de peligro en el hospital de
Sidón, las previsiones eran poder evacuarlos en las próximas
horas a España en el Airbus en el que viajó Alonso.
Hasta el mediodía habían sido identificados
tres de las seis víctimas por lo que hasta que la identificación
"no sea completa", lo que se espera para las 18.00 o
19.00 hora local (15.00 o 16.00 GMT) no se emprenderá el
vuelo de repatriación.
El ministro de Defensa español explicó
que "desde el 4 de junio se aumentaron los niveles de alerta
en el contingente", aunque indicó que "no hay,
ni ha habido amenaza específica".
El primer ministro libanés, Fuad Siniora,
indicó al ministro español que había puesto
a disposición de los investigadores todos los medios para
identificar y detener a los autores.
La Fuerza Interina de las Naciones Unidas (FINUL)
y el Ejército libanés han reforzado las medidas
de seguridad en el sur del Líbano, según pudo constatar
hoy Efe.
En las inmediaciones del lugar del atentado, en
la localidad de Jiam, la mayoría de las tiendas permanecieron
cerradas, mientras que muchos de sus habitantes no salieron de
sus casas.
"Estamos inquietos. El atentado contra los
cascos azules españoles presagia algo muy malo para la
región", señaló un vecino a Efe, opinión
que compartieron varios de sus allegados.
Los cascos azules y el Ejército libanés
están llevando a cabo controles más estrictos en
vehículos, para verificar la identidad de sus ocupantes.
Asimismo, ambas fuerzas reforzaron sus patrullas
a lo largo de la frontera del Líbano e Israel.
Un diputado del grupo chií Hizbulá
dijo a Efe que su grupo considera el atentado "verdaderamente
desafortunado", aunque rechazó hacer más comentarios
sobre el mismo.