26
de junio de 2007
Washington
- El Senado de EEUU aprobó hoy por 64 votos contra 35 una
moción que sirve de pistoletazo para el debate de la primera
reforma migratoria en dos décadas, pese a las amenazas
de los conservadores que piensan impedir su votación definitiva
esta semana.
Con
votos a favor y en contra, los senadores aprobaron una moción
parlamentaria para que inicie el debate, en el que se discutirán
unas 24 enmiendas demócratas y republicanas.
El presidente de EE.UU., George W. Bush, instó hoy a los
legisladores a aprobar tan pronto como sea posible el proyecto
de ley de reforma migratoria pendiente, con el argumento de que
se trata de "una oportunidad histórica".
En
una sesión informativa sobre la reforma migratoria hoy
en el complejo de la Casa Blanca, el presidente afirmó
que "ha llegado el momento de que los cargos electos se reúnan,
se centren en un problema y demuestren que podemos colaborar para
solucionar el problema".
El
proyecto de ley "es un elemento legislativo importante; es
un momento importante para actuar por el bien del país",
declaró Bush, uno de los más firmes defensores de
la necesidad de una reforma migratoria integral en EE.UU.
"El
sistema migratorio necesita una reforma. La situación actual
es inaceptable, y la mayoría de los estadounidenses lo
entiende así", agregó.
La
sesión informativa en la Casa Blanca, a la que asistieron
también los secretarios de Seguridad Nacional, Michael
Chertoff, y el de Comercio, Carlos Gutiérrez, se produce
horas antes de que el Senado considere una moción que puede
decidir el futuro del proyecto de ley migratoria.
Los
senadores se pronunciarán hoy acerca de si aprueban limitar
el debate sobre el proyecto de ley a sólo treinta horas,
durante las cuales revisarán dos docenas de enmiendas.
Una
vez cumplido ese plazo de treinta horas, procederían a
votar el proyecto de ley en sí, algo que podría
suceder el jueves o el viernes.
Hasta
el momento, sin embargo, no está claro que el proyecto
de ley cuente con los votos necesarios, sesenta de un total de
cien, para aprobar el límite al debate.
El
proyecto de ley ya fracasó en una primera instancia, el
pasado día siete, cuando los senadores no lograron ponerse
de acuerdo para limitar el debate y el líder de la mayoría
demócrata en el Senado, Harry Reid, retiró la propuesta
del pleno.
Si
en esta ocasión los legisladores tampoco logran ponerse
de acuerdo será difícil que la medida pueda volver
a rescatarse.
El
Congreso tiene previsto seguir abierto apenas un mes más
antes del receso veraniego de agosto, y después de las
vacaciones los legisladores tendrán ya la mente en el proceso
electoral presidencial del año próximo. EFE