A
falta de dos días para que la nueva apuesta de Apple, que
combina telefonía, música e internet en un sólo
aparato inalámbrico, salga a la venta, son numerosas las
personas que se han propuesto conquistar los primeros ejemplares
del iPhone cuando den las seis de la tarde el próximo viernes
en Nueva York.
Para ello, decenas de acérrimos seguidores
de los artilugios de Apple no se han dejado amedrentar por las
altas temperaturas y la humedad que invaden la Gran Manzana en
verano y, desde el pasado lunes, forman fila, día y noche,
ante las tiendas que la compañía tiene en el Soho
y en la Quinta Avenida.
Todo está preparado en estos establecimientos
para hacer frente a la que muchos llaman ya "la fiebre del
iPhone" y los responsables de Apple han colocado vallas para
facilitar la creación de una fila que se espera multitudinaria
el próximo viernes.
El primero de la fila -a estas horas plagada de
sillas, hamacas y parasoles- es Greg Packer, un jubilado de Long
Island, que se instaló a las puertas de la tienda de la
Quinta Avenida en la madrugada del lunes.
Packer, que se reconoce un habitual en este tipo
de acontecimientos y suele guardar turno para conseguir las primeras
entradas de un gran concierto o musical, se encuentra "encantado"
por ser la primera persona en Nueva York en hacerse con un iPhone.
"Es magnífico participar en algo así.
Soy un gran fan de Apple y conseguir el primer aparato que agrupa
telefonía, música e internet me hace muy feliz",
aseguró a Efe Packer, quien reparte su tiempo entre conceder
entrevistas a los medios de comunicación y refrescarse
con la limonada que le facilita una tienda cercana.
Este jubilado, además, ha abierto una cuenta
corriente donde espera recibir "donaciones de aquellos que
valoren esta hazaña" y que le ayuden a sobrevivir
durante los cinco días que estará a la intemperie.
"Tengo que intentar ahorrar dinero para poder
pagar con facilidad el iPhone", reconoció Packer,
a quien los quinientos dólares que cuesta el nuevo aparato
de Apple parecen preocuparle un poco.
Apple lanzará el iPhone en 162 tiendas
en todo Estados Unidos en dos modelos que oscilarán entre
los 499 dólares para el más sencillo y los 599 del
superior, precios a los que hay que unir la suscripción
a los servicios de la telefónica AT&T.
"Es caro, pero vale la pena. Es como tener
una computadora portátil en la palma de la mano",
contó a Efe Jessica Rodríguez, una neoyorquina de
origen puertorriqueño que ocupa el tercer lugar en la fila.
Para esta vecina del Bronx, "el iPhone cambiará
todo el sistema que conocemos de telefonía celular y pasará
a los libros de historia. Por eso estar aquí es lo mejor
que podía hacer".
Esta opinión es la mayoritaria entre todos
los seguidores de Apple que se han lanzado a la calle y que ven
en este iPhone la oportunidad de disfrutar en el presente de la
tecnología que, según ellos, liderará el
futuro.
"Éste es un aparato revolucionario
que no tiene competidor entre los otros teléfonos que hay
en el mercado", explicó a Efe el octavo de la fila,
Vincent Nguyen, un joven "blogger" (autor de bitácoras
en internet) de Arizona.
Para Nguyen, quien ha llegado a la Gran Manzana
"a escondidas" de su familia, pasar unos días
guardando turno "no es para tanto, ya que todos tenemos nuestras
aficiones y la nuestra es simplemente la tecnología".
"Así
que no nos llamen locos", apostilló Nguyen, quien
aseguró que, hasta hace poco, contaba en su haber con el
dominio informático iphone.com, que cedió "encantado"
a Apple "para no tener que lidiar con problemas legales".
EFE