Calheiros
está contra las cuerdas desde que la revista Veja denunció
que una constructora que participa en licitaciones de obras públicas
se ocupaba de pagar la pensión de una hija que tiene fuera
del matrimonio y el apartamento en que vive la pequeña
con su madre.
Ante esas acusaciones, se vio obligado a reconocer
en pleno hemiciclo del Senado la existencia de esa relación
y de la hija, pero negó las acusaciones de Veja y sostuvo
desde entonces que paga la pensión y la casa con "recursos
propios".
Sin embargo, hasta ahora no ha podido demostrar
con contundencia que su situación financiera le permite
hacerse cargo de esos gastos y la Policía Federal tendió
un manto de dudas sobre una serie de documentos que presentó
a fin de intentar probarlo.
Ante las dudas que existen, el Consejo de Ética
del Senado abrió un proceso para decidir si Calheiros debe
ser sometido a un juicio con fines de destitución por supuesta
corrupción, pero por diversas presiones políticas
la definición está virtualmente paralizada.
El último obstáculo fue la renuncia,
el martes, del presidente del Consejo de Ética, Sibá
Machado, quien hoy explicó que decidió dimitir pues
comprendió que el proceso estaba causando "incomodidad"
en el oficialismo y "malestar" en la oposición.
Machado, del oficialista Partido de los Trabajadores
(PT), puso así otro obstáculo en el proceso, pues
para su continuidad primero deberá ser elegido un nuevo
presidente del consejo.
El caso mantiene prácticamente paralizado
al Senado, lo que supone una preocupación adicional, expresada
hoy por el senador Jarbas Vasconcellos, compañero de Calheiros
en el influyente Partido del Movimiento Democrático Brasileño
(PMDB).
Vasconcellos afirmó que "el Senado
se está estrangulando y no puede seguir sangrando",
y reiteró su opinión de que Calheiros debe "separarse"
de la presidencia de la cámara alta, al menos hasta que
concluyan las investigaciones y se demuestre la inocencia que
alega.
Esa misma opinión manifestó la víspera
el opositor partido Demócratas (DEM), que en una nota oficial
exigió a Calheiros que se tome una licencia del cargo para
no obstaculizar la investigación.
Calheiros, sin embargo, reafirmó hoy, después
de una reunión con el jefe de Estado, Luiz Inácio
Lula da Silva, que la renuncia o la separación de la presidencia
del Senado "no son posibilidades".
El PMDB, del que Calheiros es un influyente "caudillo",
es la formación más poderosa en la actual coalición
de gobierno y tiene las primeras minorías tanto en la Cámara
de Diputados como en el Senado. EFE