Uribe
se trasladó a Cali para expresar sus condolencias a las
familias de los diputados de la Asamblea Departamental del Valle
del Cauca, que fueron secuestrados en la sede del legislativo
regional, en Cali, el 11 de abril del 2002 por una facción
de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Según
las FARC, sólo uno de los doce diputados, Sigifredo López,
no murió en el incidente, que el gobierno calificó
de "asesinato".
Los
familiares de las víctimas se reunieron hoy en casa de
Fabiola Perdomo, esposa de Juan Carlos Narváez, que presidía
la Asamblea en la época del secuestro, donde se encontrarán
con Uribe.
"Será
la historia la que diga qué fue lo que pasó",
declaró hoy en medio del llanto Fabiola Perdomo, que ha
sido líder de los familiares durante los cinco años
de cautividad.
El
jefe del Estado llegó acompañado por su esposa,
Lina Moreno, y varios funcionarios y oficiales, entre ellos el
ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, y el comandante del Ejército,
general Mario Montoya.
Aunque
la noticia sobre el asesinato de los once diputados desató
reacciones de ira de sus allegados, el presidente fue aplaudido
por el público al descender del automóvil blindado
que se detuvo frente a la casa de la familia de Narváez,
a la que entró a conversar con los familiares de las víctimas,
en medio de grandes medidas de seguridad.
Los
once diputados del departamento del Valle del Cauca (suroeste)
habían sido secuestrados por las FARC en un asalto a la
sede de la Asamblea Departamental a la que entraron fingiendo
ser policías, con el argumento de que había un explosivo.
El
grupo rebelde informó hoy en un mensaje divulgado por Internet
de que los once políticos murieron el pasado 18 de junio
en un supuesto "fuego cruzado", pero el gobierno y las
Fuerzas Militares subrayaron que no han realizado operaciones
en la zona, en la que probablemente estaban los rehenes.
El
ministro Santos dijo hoy al llegar a Cali, capital del departamento
del Valle del cauca, que "todo esto que ha sucedido es muy
lamentable y nos tiene muy tristes".
"Lo
que está claro es que fueron las FARC las responsables
del secuestro. Cinco años en condiciones infrahumanas y
ahora este vil asesinato", expresó Santos al rechazar
la responsabilidad del gobierno en el trágico desenlace.
Los
once diputados hacían parte del grupo de 56 rehenes entre
políticos, soldados, policías y estadounidenses,
que las FARC tienen secuestrados y que aspiran a intercambiar
por guerrilleros presos, por medio de un acuerdo para el intercambio
humanitario.
Para
ello las FARC piden desmilitarizar dos municipios del Valle del
Cauca, exigencia que el gobierno rechaza de plano.
Por
ello algunos de los familiares reaccionaron criticando al jefe
de Estado por no transigir en la desmilitarización de los
municipios de Pradera y Florida para poder lograr el acuerdo humanitario.
EFE