El cementerio clandestino fue descubierto gracias a las informaciones
que habitantes de la zona proporcionaron a los soldados norteamericanos,
precisa un breve comunicado, que agrega que se abrió una
investigación para determinar responsabilidades e identificar
los restos mortales.
Observadores
locales no han excluido la posibilidad de que esas osamentas pertenezcan
a personas que han sido secuestradas y acribilladas por grupos
insurgentes que operan en la provincia de Al Anbar, a la que pertenece
Faluya.
Esa
zona ha sido escenario en los últimos meses de enfrentamientos
entre fuerzas de seguridad iraquíes y milicianos de los
clanes árabes, por una parte, y la organización
terrorista Al Qaeda, por la otra. EFE