Tegucigalpa
– Los defensores de los derechos humanos en Centroamérica
se reunirán mañana en la isla hondureña de
Roatán para analizar temas relacionados con la pobreza,
las migraciones, la enfermedad del SIDA y el asesinato de mujeres,
entre otros, se informó hoy.
El Comisionado Nacional de Defensa de Los derechos Humanos en
Honduras (CONADEH) informó en un comunicado de que la XXXV
reunión del Consejo Centroamericano de Procuradores de
Derechos Humanos (CCPDH) se extenderá hasta el día
3 de julio.
Añadió que en la cita se conocerán los avances
de las gestiones para convertir al CCPDH en un órgano autónomo
e independiente del Sistema de Integración Centroamericano
(SICA)
En el encuentro se elegirá también el nuevo presidente
del organismo regional, cargo que actualmente ocupa el guatemalteco
Sergio Morales.
A la cita asistirán el Comisionado Nacional de los Derechos
Humanos de Honduras, Ramón Custodio; el Procurador para
la Defensa de los Derechos Humanos de Nicaragua; Omar Cabezas;
la titular de la Defensoría de los Habitantes de Costa
Rica, Lisbeth Quesada.
También participaran el Ombudsman de Belice, Paul Rodríguez;
Robert Bruneau, de la Defensoría del Pueblo de Panamá;
Enma Castro Pinzón en representación de la Procuraduría
de los Derechos Humanos de El Salvador, y Sergio Morales, de Guatemala.
En el evento participarán además representantes
del Instituto Interamericano de los Derechos Humanos y funcionarios
de la Embajada de Noruega y de Dinamarca.
El CCPDH fue fundado el 19 de mayo de 1994, por los titulares
de las oficinas de Costa Rica, El Salvador Guatemala y Honduras,
posteriormente se integraron Belice, Panamá y Nicaragua.
En 1999, el CCPDH nombró al Instituto Interamericano de
Derechos Humanos como su Secretaría Técnica. Un
órgano ejecutor del Consejo cuyas responsabilidades incluyen
desde la preparación y evaluación de los proyectos,
hasta la realización de cursos de capacitación.
El Comisionado de los Derechos Humanos de Honduras, Ramón
Custodio, dijo que la coyuntura para el trabajo del CCPDH no ha
sido fácil si se toma en cuenta que el 51 por ciento de
la población centroamericana vive por debajo de la línea
de la pobreza, condición que vulnera sus oportunidades
para acceder a derechos como educación, salud, trabajo,
vivienda y seguridad ciudadana.