En
declaraciones a los periodistas, el portavoz de la Casa Blanca,
Tony Snow, indicó que no hay ninguna amenaza concreta contra
Estados Unidos.
El
aeropuerto de Glasgow fue evacuado y todos los vuelos quedaron
suspendidos después de que dos individuos lanzaran el Jeep
en que viajaban contra una entrada de la terminal principal.
El
vehículo estaba envuelto en llamas, al igual que uno de
los dos individuos, de aspecto asiático, según testigos,
que forcejeó con algunos presentes y fue derribado por
uno de ellos antes de que llegara la Policía.
Los
empleados de seguridad del aeropuerto utilizaron un extintor para
apagar las llamas en el cuerpo del individuo.
El
presidente estadounidense, George W. Bush, se encuentra en la
mansión de sus padres en Kennebunkport, una localidad veraniega
en el noreste de EE. UU., donde mañana tiene previsto recibir
al presidente ruso, Vladimir Putin.
Snow
explicó, en declaraciones a los periodistas que viajan
con Bush, que el presidente fue informado de todo lo ocurrido
hoy en Escocia, así como de las novedades sobre el hallazgo
este viernes, en el centro turístico de Londres, de cantidades
"significativas" de gasolina, bombas de gas y numerosos
clavos en el interior de un automóvil.
A
su vez, Gordon Johndroe, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional
de la Casa Blanca, subrayó que EE. UU. "está
en contacto con las autoridades británicas sobre el asunto".
El
portavoz de la Casa Blanca subrayó que no hay amenazas
específicas contra Estados Unidos pero se ha considerado
necesario aumentar la presencia policial, tanto federal como local,
en los principales aeródromos del país.
"No
hay indicios de una amenaza concreta o específica a Estados
Unidos ni cambios en la seguridad en general", matizó.
Snow
subrayó que se mantienen las alertas de amarillo para Estados
Unidos -lo que supone un elevado riesgo de ataque- y naranja,
el siguiente nivel, en los aeropuertos y que el incremento de
las fuerzas de seguridad se ha realizado por el bien de la seguridad.
El
nivel naranja se estableció este verano después
de que se frustrase en agosto un supuesto complot terrorista que
consistía en el derribo de aviones comerciales en pleno
vuelo desde el Reino Unido hacia Estados Unidos
A
su vez, el portavoz de la Casa Blanca indicó que los viajeros
tendrán que hacer frente estos días a retrasos por
este hecho.
El
próximo miércoles se celebrará en EE. UU.
la festividad del 4 de julio, Día de la Independencia,
y en los días previos muchos estadounidenses aprovechan
para viajar. EFE