Unos 1.700 manifestantes encabezados por un hombre que portaba
una bandera de EE.UU. izada al revés, marcharon por Ocean
Avenue en Kennebunkport antes de la cita presidencial.
"Éste
es nuestro mensaje: ¡Fuera de Irak, ahora!", dijo Sally
Breen del grupo Acción por la Paz, al diario Kennebec Journal,
que informó del arresto de tres personas en la demostración.
Fuentes
del gobierno de Bush dijeron al diario The New York Times que
la prioridad para Washington es obtener la cooperación
de Rusia para persuadir a Irán a que suspenda su programa
nuclear.
Por
su parte, fuentes rusas han indicado que para Moscú el
problema mayor es persuadir a Washington para que no siga adelante
con su plan de instalación de misiles interceptores y radares
en Europa oriental, que tienen el propósito, supuestamente,
de proteger a Europa contra misiles que algún día
tendrá Irán.
Otro
punto de discordia es la resistencia de Moscú a un plan,
que apoya Estados Unidos, que podría conducir a la independencia
de la provincia yugoslava de Kosovo.
Aunque
el ex presidente Bush no tendrá participación en
las conversaciones de los mandatarios, se ha indicado en Kennebunkport
que podría llevar a Putin en una excursión de pesca
mañana en su embarcación frente a las costas de
Maine.
El
presidente Bush ya recibió una visita de Putin en 2001
en su rancho cerca de Crawford, Texas, y entonces comentó:
"uno invita a su casa a los amigos".
Pero
en años recientes la relación entre Washington y
Moscú se ha deteriorado por numerosos factores incluidas
las críticas de Estados Unidos a lo que la Administración
Bush ve como una erosión de la democracia en Rusia.
La
Casa Blanca ha tratado de rebajar las expectativas de la cumbre,
que comenzará con una recepción este domingo y continuará
con una sesión de trabajo de los gobernantes, a la que
seguirá un almuerzo ya con sus esposas, el lunes.
Contrariamente
a lo que suele suceder en este tipo de ocasiones, no habrá
una rueda de prensa formal y los presidentes se limitarán
a emitir unas breves declaraciones a un grupo de periodistas.
Según
ha explicado el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, no cabe
esperar que en la reunión se produzcan "nuevos anuncios
grandiosos".
En
su lugar, apuntó Snow, se trata de "una ocasión
para que los dos líderes dialoguen" de manera franca
sobre asuntos como el escudo antimisiles, la situación
en Oriente Medio y los programas nucleares de Irán y Corea
del Norte.
Ambos
mandatarios se reunieron por última vez a principios de
este mes durante la cumbre del G8, los países más
desarrollados y Rusia, celebrada en Heiligendamm (Alemania).
Al
referirse al encuentro de hoy y mañana en Kennebunkport,
Andrew Luchins, del Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos
(CSIS), se preguntó: "¿Es ésta la primera
vez que un dirigente estadounidense ha recibido a un líder
extranjero en casa de papá? ¿Qué pasa, Vlad
y George necesitan algún tipo de supervisión adulta?".
EFE