Así
lo afirmó el director adjunto de la subsede de la Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
en México, Jorge Máttar, durante la discusión
centrada en Latinoamérica del informe 2007 de los ODM,
que se presentó hoy de manera simultánea en la capital
mexicana, Ginebra y Nueva York con diferentes enfoques.
Máttar
aseguró que se ven "un poco más lejanas"
las metas de reducir la pobreza extrema, de disminuir en tres
cuartas partes la mortalidad materna y de universalizar la educación
primaria, entre otros.
Las
más complicadas de cumplir son avanzar en cuanto a sostenibilidad
del medio ambiente a largo plazo y en destinar más fondos
a ayuda oficial al desarrollo (AOD).
El
informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)
alerta también que la desigualdad en América Latina
sigue siendo la mayor del planeta, y que desde 1990, año
de referencia para el cumplimiento de los ODM, el progreso en
general en ella ha sido prácticamente nulo.
El
documento revela que la quinta parte más pobre de la población
latinoamericana sólo participa en un 2,7 por ciento en
el consumo o ingresos de sus respectivos países, frente
a una tasa del 2,8% en 1990, peor que en el África subsahariana
(3,4%) y todas las regiones del continente asiático.
La
reducción de la pobreza, que ha pasado del 10,3% de la
población en 1990 al 8,7% en la actualidad, es un resultado
"muy limitado" y marginal, lamentó por su parte,
Diana Alarcón, oficial del Departamento de Asuntos Económicos
de la ONU (DESA).
El
único país que ya alcanzó la meta de reducir
a la mitad la pobreza extrema es Chile, si bien otros han avanzado
"francamente", como Brasil, Costa Rica, México,
Panamá y Uruguay, destacaron los expertos.
Un
"foco rojo" de la región es el desempleo de los
jóvenes, del 15% en 1996 al 16% en 2006, y la disminución
"importante" del territorio cubierto por bosques, que
pasó del 50% del área total de los países
en 1990 al 46% en 2005.
"América
Latina necesita recuperar tasas de crecimiento que no vemos en
más de veinticinco años", sostuvo Máttar,
quien aseguró que los países con mayor pobreza como
Bolivia, Honduras, Guatemala, Nicaragua y Paraguay tendrían
que crecer a tasas del 6,5% anuales para reducir la pobreza extrema
a la mitad.

En
otras áreas el informe muestra que el 42% de las mujeres
en la región tienen un trabajo remunerado no agrícola
y ocupan el 20% de los escaños en los parlamentos latinoamericanos,
lo que representa un avance "significativo" con relación
a los niveles de 1990.
Por
el contrario, existe un "progreso muy importante" en
cobertura de educación primaria, del 97% en la actualidad
contra el 87% en 1990; en el combate contra la mortalidad infantil,
de 54 a 31 niños por cada 1.000 nacidos, en el mismo período.
La
ONU resalta también que América Latina cuenta con
el mayor porcentaje de población con sida que recibe tratamiento
con antiretrovirales en el planeta (72%), y subraya que la región
redujo los casos de tuberculosis de 156 por cada 100.000 habitantes
en 1990, a 76, en 2005.