"Los
empleadores con trabajadores bajo Estatus de Protección
Temporal (TPS) deben saber que hay plazo hasta el 5 de enero de
2008 para la renovación del permiso de trabajo", informó
Arturo Estopiñan, jefe de personal en Washington de la
congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen.
En una conferencia de prensa en Miami, Estopiñan
instó también a los beneficiados con el TPS a renovar
sus permisos de trabajo antes del periodo concedido para evitar
perder sus empleos, más aún en momentos en que ya
no existe un proyecto de reforma migratoria.
"Las personas que tienen un TPS necesitan
renovar sus permisos de trabajo lo más antes posible porque
con este sentimiento anti-inmigrante, anti-hispano, quizás
algunos empleadores utilicen la excusa de no tener ese documento
para despedirlos", advirtió.
Hilda Mejía Avila, de origen hondureño
y con tres hijos estadounidenses, comentó en la rueda de
prensa que algunos empleadores también temen que los multen
si contratan a personas que tienen el permiso, a pesar de la extensión.
Nora Sandigo, directora ejecutiva de la Fraternidad
Americana, calificó la situación como "muy
preocupante" porque también hay inmigrantes con TPS
a quienes sus empleadores ya les han anunciado que los despedirán
porque el permiso tiene fecha de vencimiento del 5 de julio.
"Hay personas que ya han presentado su solicitud
para renovar el permiso de trabajo, pero no les llegará
el documento probablemente en los próximos tres meses porque
a las autoridades de Inmigración les toma tiempo para tramitarlos",
explicó la activista.
Pero los empleadores consideran que al no presentar
el documento con fecha actualizada, no pueden darles trabajo y
"sobre todo porque temen multas y otras penalidades por presuntamente
darle empleo a personas sin estatus legal".
"El mensaje que estamos transmitiendo hoy
es que hay una extensión automática autorizada por
las autoridades de Inmigración y los empleadores pueden
comprobarlo en el sitio de Internet del Servicio de Ciudadanía
e Inmigración (USCIS)", agregó.
Sandigo enfatizó que los centroamericanos
con TPS no están ilegales en Estados Unidos, sólo
que sus permisos de trabajo no los recibirán de inmediato
por la demora en los trámites ante las autoridades de Inmigración.
Estopiñan y Sandigo asimismo hicieron un
llamamiento a los hondureños y nicaragüenses que aún
no se han re-inscrito en el TPS ya que el plazo para hacerlo vence
el próximo 30 de julio.
"No desaprovechen esta oportunidad, incluyan
también a sus hijos, porque esto es lo único que
tenemos garantizado (en materia de inmigración). La situación
está terrible", recomendó.
Hasta el momento, sólo se han reinscrito
a nivel nacional unos 900 nicaragüenses de los 5.000 que
tienen TPS y en el caso de los hondureños la cifra es de
cerca de 15.000 de un total de más de 75.000 personas,
según cifras de USCIS.
Los centroamericanos con TPS corren el riesgo
de perder este beneficio y ser deportados si no se re-inscriben.
El TPS es concedido por el gobierno estadounidense
a personas que huyen de desastres naturales o conflictos civiles
en sus países de origen, para que puedan vivir y trabajar
legalmente en el país.
Estados Unidos lo concedió a los hondureños
y nicaragüenses que llegaron a esta nación antes de
que concluyera 1998, tras el huracán "Mitch"
que azotó ese año a Centroamérica. EFE