En
un discurso en la base aérea militar de la Guardia Nacional
en West Virginia, señaló que "todos esperamos
el día" en el que haya menos tropas estadounidenses
en Irak, aunque insistió en que ese día todavía
no ha llegado.
"La
victoria en esta lucha requerirá más paciencia,
más coraje y más sacrificio", afirmó
el inquilino de la Casa Blanca flanqueado por una gigantesca bandera
estadounidense ante los más de 1.000 miembros de la Guardia
Nacional y sus familiares que se dieron cita para escucharlo.
La
persistente violencia en Irak y el lento progreso del gobierno
iraquí a la hora de alcanzar los objetivos políticos
fijados por Washington, ha llevado a la Casa Blanca a reducir
sus expectativas sobre una mejora sustancial de la situación,
tras el reciente aumento de tropas estadounidenses en el país
árabe.
Los
demócratas, que tienen la mayoría en el Congreso,
han asegurado que prevén utilizar un informe oficial sobre
los avances en el país, que se espera para septiembre para
abogar a favor de una retirada de las tropas, algo a lo que Bush
se opone tajantemente.
"Llegará
un momento en el que el pueblo iraquí no necesitará
la ayuda de 159.000 soldados estadounidenses en su país",
afirmó Bush.
Añadió
que "el retirar las tropas de forma apresurada basándose
en motivos políticos y no en el consejo o recomendaciones
de los comandantes militares, no satisface nuestro interés
nacional".
"Aseguraría
la victoria al enemigo y pondría la seguridad de EE.UU.
en riesgo y eso es algo que no vamos a hacer", apuntó.
La
guerra en Irak ha costado la vida a cerca de 3.600 soldados estadounidenses,
desde que EE.UU. invadió ese país en 2003.
Bush
regresó tras finalizar el discurso a la Casa Blanca desde
donde presenciará los fuegos artificiales que se lanzarán
al atardecer en Washington con motivo de la celebración
del 4 de julio y donde festejará el viernes su 61 cumpleaños
en compañía de familiares y amigos. EFE