“Hago
un llamado público a las instituciones que tenemos el derecho
de nominar miembros del Consejo Nacional de Seguridad Interior
para reunirnos al más breve plazo posible, porque hay que
tomar determinaciones ciudadanas”, dijo el defensor de los
derechos humanos.
Expresó que como funcionario público, como Comisionado
Nacional de Derechos Humanos y como ciudadano de este país
tiene la obligación ética y moral de defender la
Constitución y el cumplimiento estricto de sus leyes.
El funcionario advirtió que él, al igual que los
demás miembros del Consejo Nacional de Seguridad Interior,
“no debemos de tolerar que se siga irrespetando la Ley Orgánica
de Policía”
El CONASIN lo integran el Comisionado Nacional de los Derechos
Humanos, la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía General
del Estado, Gobernación y Justicia, el Consejo Hondureño
de la Empresa Privada , un representante de las centrales obreras,
un representante de las organizaciones de mujeres, la Asociación
de Municipios de Honduras y el Comité para la Defensa de
los Derechos Humanos (CODEH)
Sobre la actitud asumida por el Secretario de Seguridad, el Comisionado
de los Derechos Humanos dijo que como él –Álvaro
Romero- habla de percepción yo percibo en él una
persona dominante pasiva, que sonríe, dice si pero no y
hace lo que él quiere en materia de seguridad.
Según Custodio, la única crítica pública
que le hace al ministro de Seguridad es su falta de seriedad como
funcionario público cuando no convoca debidamente al CONASIN
y violenta la Ley.
Agregó que producto de esa violación a Ley, las
actuaciones del ministro están sujetas a responsabilidad
civil, penal y administrativa por estar abusando de su cargo al
no convocar al Consejo Nacional de Seguridad Interior y hace que
el Presidente de la República cometa el delito de nombrar
sub directores generales de policía al margen de la Ley.
Finalmente dijo que el objetivo de reunir de emergencia a los
miembros del CONASIN es para hablar con el Presidente y decirle,
una vez más, que se está irrespetando la Ley Orgánica
de Policía Nacional y que quien lo aconseja al nombrar
subdirectores de dedo lo están haciendo cometer un delito
de orden público por el cual tarde o temprano puede hacérsele
responsable.