La
Lima -
Una mujer que dice ser de Burkina Faso, África, y que vive
desde hace dos meses en el Aeropuerto "Ramón Villeda
Morales" de La Lima, norte de Honduras, será investigada,
informaron hoy autoridades locales.
La
presunta inmigrante se identifica como Sara Williams, quien en entrevista
con Acan-Efe en el aeropuerto de La Lima dijo que "en Honduras
me robaron el pasaporte y el boleto de avión para regresar
a mi país".
Agregó
que en los dos meses que lleva en el aeropuerto ha estado esperando
a su esposo, de quien no precisó detalles y con quien asegura
tener dos hijos.
Williams,
quien por momentos pareciera fingir que no entiende lo que se le
pregunta, pero en otros casos es muy precisa en sus respuestas,
será investigada por el Instituto Hondureño de la
Mujer y la Fiscalía de la Mujer, para saber si sufre algún
trastorno mental, indicó a Acan-Efe una fuente oficial en
Tegucigalpa.
"Se
le harán pruebas psicológicas, y si necesita algún
tratamiento especial será remitida a Tegucigalpa", indicó
una portavoz del Instituto Hondureño de la Mujer.
El
director de Migración y Extranjería en el aeropuerto
de La Lima, Alejandro Flores, dijo a Acan-Efe que Williams "ni
siquiera puede ser deportada porque no tiene ningún documento".
Agregó
que se ha buscado información en fuentes migratorias de Burkina
Faso y Estados Unidos, lo mismo que con líneas aéreas
internacionales para saber si en algún momento salió
de esos países, pero "en ninguna parte dan razón
de ella".
"Por
razones humanitarias y porque se trata de un aeropuerto internacional
no se le ha expulsado", añadió Flores.
Dos
empresas de Estados Unidos que vuelan a Honduras le han ofrecido
el pasaje a Williams, pero ella los ha rechazado, según otras
fuentes del aeropuerto.
Williams,
quien habla bastante bien el español, aunque a veces responde
en inglés, dijo que ahora tiene "muchos amigos en el
aeropuerto" y que quiere tener "un novio hondureño
porque mi esposo no viene".
Sus
pertenencias personales las guarda en unas maletas, las cuales permanecen
en un pasillo que ella ha convertido en especie de bodega, que se
localiza en el área comercial del aeropuerto.
"Es
un espacio privado, ahí guardo mis maletas, duermo en las
bancas del aeropuerto, me baño y lavo mi ropa en otro lado
del aeropuerto", relató Williams, de raza negra.

Sara
Williams/foto Tiempo.hn |
Williams
mide al menos 1,75 metros de estatura y es de contextura gruesa.
Durante
las primeras tres semanas hablaba muy poco, pero luego comenzó
a ser más sociable.
En
el aeropuerto subsiste con el dinero que pide o le regalan
turistas nacionales, extranjeros y empleados del aeropuerto.
Según
su relato, quiere instalar una tienda de artesanías
en el aeropuerto, algunas de las cuales ya ha comenzado a
comprar.
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Una
empleada de una tienda del aeropuerto indicó a Acan-Efe que
"Sara es la mejor cliente que tenemos, nos compra ropa, joyas
y artesanías".
"Ella
tiene buen gusto, combina bien las prendas de vestir y joyas que
compra", añadió la misma fuente.
Williams
también le pide al menos 20 dólares o comida a los
periodistas que la buscan para entrevistarla.
Dice
que el dinero lo ocupa para tener pronto su pasaporte y que le gustaría
vivir en Honduras.
Cuando
los periodistas le quieren hacer fotos, dice que le esperen a maquillarse.
Luego
indica un sitio que ha escogido en las afueras del aeropuerto y
posa junto a una réplica de una estela de la civilización
maya, que vivió en Copán, occidente de Honduras.
Williams
asegura que llegó a Honduras tras salir de su país
hace dos meses, con escalas en París (Francia) y Miami (EE.UU.).
EFE
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