El Fiscal General, Juan Luis Florido, dijo a La prensa que las
autoridades guatemaltecas han concluido con las investigaciones
del caso, y que lo que corresponde ahora es que los tribunales
enjuicien a los supuestos autores materiales del hecho y les condenen
por los delitos cometidos.
"Los
autores materiales ya están detenidos. Tener a los autores
materiales ya es un porcentaje enorme. Estoy seguro que vamos
a lograr una condena" en contra de estar personas, precisó
Florido.
El
Fiscal lamentó no haber logrado identificar ni capturar
a los autores intelectuales del crimen, ni haber establecido el
móvil del mismo, y subrayó que "por nuestra
parte, el caso ya está cerrado".
Los
cadáveres calcinados de los diputados salvadoreños
en el Parlamento Centroamericano (Parlacen), Eduardo D'Aubuisson,
William Pichinte y José Ramón González, así
como Gerardo Ramírez, quien les servía de escolta
y conductor, fueron hallados el pasado 19 de febrero en una comunidad
rural del este de Guatemala.
Una
semana después fueron capturados cuatro agentes de la Policía
Nacional Civil (PNC) de Guatemala, los que según la Fiscalía
habrían sido los responsables materiales del múltiple
asesinato.
El
esclarecimiento del hecho se empezó a complicar el 25 de
febrero, cuando los agentes detenidos fueron asesinados en el
interior de una prisión de máxima seguridad ubicada
en el este del país, según las autoridades, por
un grupo de pandilleros juveniles recluidos en la misma cárcel.
Semanas
después, las fuerzas de seguridad capturaron a cinco personas,
entre ellas una mujer, supuestas integrantes de una banda de asaltantes
y narcotraficantes que operaban en el departamento de Jutiapa,
fronterizo con El Salvador, a las que sindican de haber participado
en el crimen.
También
fue detenido el agente de la PNC, Marvín Contreras, quien,
según las investigaciones, participó junto a los
agentes asesinados en la muerte de los salvadoreños.
Otros
dos agentes de la policía guatemalteca, Carlos Orellana
y Jeiner Barillas, supuestamente vinculados a este crimen y considerados
como "piezas claves" por la Fiscalía, se encuentran
prófugos de la justicia.
Florido
aseguró que en los próximos días pedirán
al Juzgado que conoce el caso que inicie juicio penal en contra
de los detenidos, y que presentarán las pruebas que los
implican para sean condenados.
El
Fiscal General también desmintió una versión
publicada recientemente en medios internacionales, sobre la supuesta
falta de colaboración de las autoridades guatemaltecas
con los agentes del Buró de Investigaciones Federales de
Estados Unidos (FBI, por sus siglas en inglés) que prestaron
asistencia en el esclarecimiento del crimen.
Según
Florido, los agentes del FBI destacados en este caso tuvieron
todo el apoyo requerido y trabajaron sin ningún tipo de
limitaciones.
Esta
declaración fue respaldada por David Young, consejero de
prensa de la embajada de los Estados Unidos en Guatemala, quien
por medio de un comunicado de prensa aseguró hoy que "los
funcionarios estadounidenses que han participado en la investigación
de la trágica muerte de los diputados salvadoreños
del Parlacen y su piloto han tenido siempre una excelente cooperación
de parte del Gobierno de Guatemala". EFE