Alrededor
de un centenar de labriegos participaron en el acto pacífico
ante el Congreso Nacional, organizado por el Consejo Coordinador
de Organizaciones Campesinas de Honduras (COCOCH).
Un
dirigente del COCOCH y coordinador en Honduras del movimiento
internacional Vía Campesina, Rafael Alegría, dijo
a los periodistas que con esta movilización se rechazó
la eventual expansión en el país de granos transgénicos,
especialmente maíz.
"Hemos
pedido al Congreso Nacional que no apruebe ningún proyecto
de ley", que se presente en el futuro, "encaminado a
legalizar la producción la comercialización y el
consumo de maíz transgénico", explicó
Alegría.
El
presidente de la comisión legislativa de Agricultura, Rigoberto
Santos, diputado por el gobernante Partido Liberal, aseguró
a la prensa que, si se presenta algún proyecto para impulsar
el cultivo de transgénicos, "no se va a aprobar".
Alegría
subrayó que las organizaciones campesinas hondureñas
defienden el cultivo "de la semilla indígena, que
hemos estado cultivando por miles de años".
"Necesitamos
una alimentación sana, no se ha podido demostrar que el
maíz transgénico no hace daño para la salud",
insistió.
El
dirigente refirió que, de 400.000 hectáreas destinadas
al cultivo de granos básicos en Honduras, sólo hay
unas 2.500 hectáreas sembradas de maíz transgénico,
pero denunció que el Gobierno y empresas trasnacionales
pretenden expandir esta área.
Los
manifestantes también reclamaron al Parlamento hondureño
la emisión de una nueva ley de reforma agraria, que garantice
la entrega de tierras y apoyo a los campesinos.
"Estamos
demandando una reforma agraria integral o una reforma a la Ley
de Modernización Agrícola", vigente desde inicios
de los años 90 y que los campesinos consideran lesiva,
dijo el presidente de la Asociación Nacional de Campesinos
de Honduras (ANACH), Ramón Rosa.
"Esta
es la primera demostración, hoy es el comienzo de esta
lucha" por las demandas de los campesinos, aseguró.
EFE