El
joven fue hospitalizado en el Hospital de Kupang tras la mutilación,
el pasado lunes, y durante estos días mantenía la
esperanza de que Erlin acudiese al centro con su pene para que
los médicos pudieran tratar de volver a implantarlo, pero
ésta no apareció.
Laazar,
un familiar de Markus, dijo que la policía ha confirmado
la detención de Erlin, pero por el momento no ha encontrado
el pene amputado.
Este
tipo de agresiones son comunes en las sociedades del Sudeste de
Asia y en su mayoría tienen como móvil los celos.
EFE