El
mandatario hizo el anuncio en la localidad altiplánica
de Guaqui, en la ribera del lago Titicaca, hasta donde se trasladó
en tren desde la ciudadela precolombina de Tiahuanaco.
Durante
su discurso para inaugurar el circuito turístico entre
esas dos localidades, Morales cuestionó la privatización
parcial de la Empresa Nacional de Ferrocarriles (Enfe) realizada
en 1996, según la Agencia Boliviana de Información
(ABI, estatal).
"La
gente que nos hablaba de capitalización que nos diga ahora
dónde están los frutos de ese proceso. Nunca hubo
capitalización, sino descapitalización al pueblo
boliviano y nuestras empresas y por eso ahora iniciamos la nacionalización
de Enfe", señaló.
La
Enfe fue privatizada parcialmente (proceso que en Bolivia se conoce
como capitalización). Los inversores de Chile se quedaron
con el control de la red ferroviaria andina, mientras los de Estados
Unidos están a cargo de las rutas orientales.
La
Empresa Ferroviaria Andina tiene como socia principal a la compañía
"Inversores Bolivian Railways S.A.", que posee un paquete
accionarial del 50 por ciento, compuesto por capitales chilenos.
La
socia de la Empresa Ferroviaria Oriental es la firma Trenes Continentales,
filial de la estadounidense Genesee Wyoming, que también
tiene un participación del 50 por ciento.
En
ambos casos, otro 49 por ciento pertenece teóricamente
a la población boliviana, que delegó su administración
a dos gestoras de pensiones, una del grupo Banco Bilbao Vizcaya
Argentaria (BBVA) y otra del suizo Grupo Zúrich Financial
Service.
El
gobierno de Morales nacionalizó en mayo del año
pasado el sector de los hidrocarburos y en febrero pasado expropió
una fundidora de la suiza Glencore.
El
gobierno boliviano también tiene un pleito en un centro
de arbitraje con la italiana Telecom porque pretende asumir el
control mayoritario de la telefónica nacional Entel, en
un proceso de nacionalización que de momento está
paralizado. EFE