La
primera llegada del partido trajo el primer gol de Brasil. El
partido parecía estancado en el centro del campo cuando
un pelotazo largo encontró a Julio Baptista cerca del área
quien, viendo adelantado a Roberto Abbondanzieri, sacó
un remate de pierna derecha que se metió por el segundo
palo.
El
gol tempranero determinó el libreto del partido, con Argentina
obligada a buscar la posibilidad de atacar y Brasil concentrándose
en el trabajo defensivo y tratando de explotar los espacios que
se veía obligado a dejar el rival.
Inicialmente,
pareció que Argentina, que llegaba a la final como clara
favorita, iba a reaccionar ante el gol en contra con una andanada
ofensiva. En el minuto 9, Juan Román Riquelme estrelló
un taponazo contra el poste derecho de la portería defendida
por Doni, con lo que estuvo a punto de igualar el partido culminando
una jugada iniciada por Lionel Messi.
Sin
embargo, a los esfuerzos ofensivos argentinos les faltaba continuidad
ya que al equipo le costaba muchísimo llegar y sufría
con el trabajo de marca dispuesto por los brasileños, que
permanentemente lograban doblar al hombre que llevaba la pelota.
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Si
Argentina tenía dificultades para llegar, Brasil,
cuando se acercaba a la portería contraria, era casi
siempre peligroso.
Sobre
todo las proyecciones de Maicon por la banda derecha hacían
sufrir muchísimo a los argentinos y justo en una
jugada por ese costado vino el segundo gol brasileño,
cuando Roberto Ayala intentó cortar un centro con
tan mala fortuna que terminó marcando en propia puerta.
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Brasil,
contra la mayoría de los pronósticos, estaba imponiendo
autoridad en el campo y no parecía extrañar a Ronaldinho
ni a Kaká mientras que en Argentina Messi sufría
con el sistema de marca del rival, Juan Sebastián Verón
no aparecía para ejercer su acostumbrada función
de despertar al equipo en los momentos difíciles y Riquelme,
aunque lo intentaba todo, no era decisivo.
Fuera
del disparo en el poste del minuto 9, Argentina sólo tuvo
en la primera parte una ocasión en el minuto 35 cuando
Doni reaccionó con una gran parada ante un disparo de Riquelme.
Brasil
no sólo marcó bien sino que también, en su
trabajo defensivo, recurrió con frecuencia a herramientas
poco nobles como faltas reiteradas en el centro del campo y demoras
deliberadas en la reanudación del juego.
En
parte, el partido parecía un poco el mundo al revés,
con una Argentina que había llegado como favorita y con
un Brasil que a ratos recurría a mañas y trucos
que se consideran normalmente más propios de los rioplatenses.
Argentina
no lograba generar nada interesante de las faltas a su favor y
en cambio de una de ellas salió el contragolpe que trajo
el tercer gol brasileño, marcado por Dani Alves tras recibir,
completamente desmarcado, un pase de Vágner Love, mientras
los argentinos corrían desesperadamente en dirección
a su propia área.
El
tercer gol era ya la puñalada definitiva. Argentina,
con el ingreso de Pablo Aimar y Lucho González por
Verón y Esteban Cambiasso, le había dado más
fuerza ofensiva al centro del campo pero la suerte estaba
echada y Brasil estaba crecido. |
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Ficha
técnica:
3.
Brasil: Doni; Maicon, Alex, Juan, Gilberto; Mineiro,
Elano (Dani Alves, 32), Josué, Julio Baptista; Vágner
Love (Fernando, 90) y Robinho (Diego, 90). DT Carlos Dunga:
0
Argentina: Roberto Abbdondanzieri; Javier Zanetti, Roberto
Ayala, Gabriel Milito, Gabriel Heinze; Javier Mascherano, Juan
Sebastian Verón (Lucho González, 22), Esteban Cambiasso
(Pablo Aimar, 58); Juan Román Riquelme; Lionel Messi y
Carlos Tévez. DT Alfio Basile.
Goles:
1-0 (min 4, Julio Baptista) 2-0 (min 40, Roberto Ayala en propia
puerta), 3-0 (min 69, Dani Alves)
Arbitro
Carlos Amarilla (Paraguay) amonestó a Alex, Doni, Gilberto,
Julio Baptista, Javier Mascherano, Carlos Tévez
Incidencias:
partido final de la Copa América 07 disputado en el estadio
José Encarnación Pachencho Romero de Maracaibo ante
unos 40.000 espectadores (lleno total con posible sobrecupo).
En el palco estuvieron, entre otros, el presidente de la FIFA,
Josef Blatter, el presidente de la Conmebol, Nicolás Leoz,,
el presidente de la Federación Brasileña de Fútbol,
Ricardo Teixeira, el presidente de la Asociación Argentina
de Fútbol, Julio Grondona, y el presidente de la Real Federación
Española de Fútbol, Ángel María Villar.
El
capitán brasileño, Juan, portó un brazalete
negro por la muerte del dirigente de la Federación Brasileña
Milciades Mariano. EFE