McLaren
indicó que medidas como la firmada a principios de mes
por la gobernadora Janet Napolitano, que establece severas sanciones
en contra de negocios que empleen a trabajadores indocumentados,
podría alejar las nuevas inversiones al estado.
"Estamos hablando de los negocios que estaban considerando
abrir sus puertas en Arizona o expandir sus servicios, ahora tendrán
que tomar en cuenta como parte de sus costos de operación
las posibles sanciones de esta ley", dijo.
"Muchos inversionistas van a detener sus planes y esperar
cautelosamente a ver que pasa en el estado, antes de invertir",
agregó McLaren.
La investigadora sostuvo que el impacto de esta ley va mucho más
allá de un posible éxodo masivo de inmigrantes indocumentados
y sus familias a otros estados.
"La economía de EE.UU. está atravesando un
mal momento, tenemos muchas compañías manufactureras
que están dejando el país y este tipo de leyes obligará
a los negocios a salir y buscar en otros lados la mano de obra
que no podrán encontrar aquí", advirtió.
Señaló que un segundo efecto serán los negocios
que comenzarán a cerrar y optar mejor por invertir en otros
estados donde no tengan que vivir con tanta presión.
"Mucha gente ha especulado que esta ley sólo afectará
a ciertos sectores como la construcción y la agricultura,
pero yo creo que afectará por igual a todos los rubros,
algo que podría ser devastador para nuestra economía
en los próximos años", apuntó.
Bajo la nueva ley estatal que entrará en vigor el próximo
1 de enero, la licencia de operación de un negocio podría
ser suspendida hasta por diez días en caso de comprobar
que contrata indocumentados "de manera intencional".
En caso de cometer una segunda infracción en un periodo
de cinco años, el negocio podría perder permanentemente
su licencia de operación en el estado de Arizona.
La ley estatal, considerada como una de las más severas
en todo el país en contra de la inmigración ilegal,
requiere que la información presentada por todos los nuevos
empleados sea verificada por el empleador mediante un sistema
piloto de base de datos del Gobierno federal.
Se calcula que cerca de 140.000 negocios en Arizona tendrán
que utilizar este programa que ha sido severamente criticado por
organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes.
Por su parte, la Asociación de Contratistas de Arizona
y los Empleadores de Arizona por una Reforma Migratoria presentaron
una demanda el pasado viernes en la que solicitan que la controvertida
ley no entre en vigor.
En su demanda, el grupo que representa una amplia coalición
de negocios, asegura que la nueva legislación es inconstitucional
ya que establece funciones migratorias al estado, cuando detectar
la presencia de inmigrantes indocumentados es responsabilidad
del Gobierno federal.
Julie Pace, abogada que representa ambos grupos en la demanda,
aseguró que esta ley tendrá "un efecto devastador"
en los negocios de Arizona.
De acuerdo con datos del Centro Hispano Pew, uno de cada diez
trabajadores en Arizona es indocumentado.
"Vamos a llevar esta demanda hasta las últimas consecuencias,
creemos firmemente que las leyes de inmigración son responsabilidad
del Gobierno federal y Arizona está enviando el mensaje
equivocado", aseguró la abogada.