Los
campesinos, reunidos en el Frente de Defensa de Trabajadores Agrarios
de Apurímac (departamento al que pertenece Andahuaylas),
volvieron hoy a las calles acompañados por los profesores
del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación
del Perú (Sutep) para reclamar la liberación de
sus compañeros detenidos la semana pasada.
Según medios locales, alrededor de 4.000 manifestantes
rodearon hoy la comisaría de Andahuaylas para presionar
para que sean dejados en libertad dos maestros detenidos en los
últimos días.
Ambos sectores están en huelga indefinida y han coincidido
en las marchas y bloqueos de caminos que afectan también
a otras regiones de Perú.
Precisamente, los enfrentamientos de hoy se produjeron cuando
la policía intentó desbloquear las carreteras de
acceso a Andahuaylas, explicó a Efe una fuente de la Defensoría
del Pueblo.
Sin embargo, la resistencia de los campesinos hizo que los agentes
lanzaran bombas lacrimógenas y disparos de prevención
que, presuntamente, han sido la causa de las heridas que provocaron
la muerte de una persona y heridas graves al menos a una decena
más.
La fuente agregó que ocho campesinos y dos policías
fueron internados con heridas de gravedad en el hospital de Andahuaylas,
pero que uno de los agricultores, identificado como Jorge Altamirano,
de 49 años, falleció en ese centro de salud.
La emisora "Ideele Radio" informó de que la ciudad
de Andahuaylas está tomada por miles de campesinos, que
han intentado llegar a la municipalidad y a la plaza de armas
en medio de la represión policial, que hace uso de bombas
lacrimógenas.
El presidente del Frente de Defensa de Trabajadores Agrarios de
Apurímac, Braulio Lazo, anunció hoy que se radicalizarán
las medidas de protesta debido a la lentitud del gobierno en enviar
una comisión de alto nivel para atender sus demandas de
subsidio de los fertilizantes, maquinaria y créditos del
Banco Agrario, entre otras.
Por su parte, el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del
Castillo, dijo que el gobierno ya había aprobado el viaje
de una comisión de alto nivel pero que "bajo condiciones
de fuerza y coacción social es inadmisible el diálogo".
Del Castillo insistió en que los manifestantes tienen que
deponer la paralización y los bloqueos de caminos como
condición para constituir una mesa de negociación.
El jefe del gabinete ministerial dijo que tampoco podrá
viajar a Arequipa, donde también se ha anunciado un paro
en las próximas horas, si sus organizaciones mantienen
la intención de declararse en huelga.
El ministro de Agricultura, Ismael Benavides, se comunicó
el pasado sábado con las autoridades de Andahuaylas para
acordar un programa de atención a sus demandas y se comprometió
a enviar maquinaria para trabajar en el campo y un fondo para
créditos por un millón de soles (unos 220.000 euros).
El ministro del Interior, Luis Alva, señaló hoy
que su oficina ha tomado "todas las medidas para mantener
el orden público, preservar y mantener la seguridad en
el país".
"En eso vamos a actuar firmes y con la ley en la mano",
apuntó Alva, tras informar de que hay 298 personas detenidas
por las manifestaciones de protesta de las últimas semanas
en el país.
"Impedir la libre circulación de los vehículos
y las personas está penado por ley", remarcó
el ministro.
Las marchas de protesta se repitieron hoy en las ciudades costeñas
de Trujillo y Chiclayo, donde el sindicato de profesores ratificó
la continuidad de la huelga en rechazo a la ley de Carrera Pública
Magisterial, que plantea evaluaciones periódicas para mantener
sus puestos.