Paro de campesinos en Perú causa un muerto y una
veintena de heridos

 

16 de julio de 2007

Lima - La reanudación de la violencia en la ciudad peruana de Andahuaylas, en un paro campesino desde hace cinco días, ha dejado hoy un campesino muerto y una veintena de heridos, a raíz de un enfrentamiento entre agricultores y policías.


Los campesinos, reunidos en el Frente de Defensa de Trabajadores Agrarios de Apurímac (departamento al que pertenece Andahuaylas), volvieron hoy a las calles acompañados por los profesores del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Perú (Sutep) para reclamar la liberación de sus compañeros detenidos la semana pasada.

Según medios locales, alrededor de 4.000 manifestantes rodearon hoy la comisaría de Andahuaylas para presionar para que sean dejados en libertad dos maestros detenidos en los últimos días.

Ambos sectores están en huelga indefinida y han coincidido en las marchas y bloqueos de caminos que afectan también a otras regiones de Perú.

Precisamente, los enfrentamientos de hoy se produjeron cuando la policía intentó desbloquear las carreteras de acceso a Andahuaylas, explicó a Efe una fuente de la Defensoría del Pueblo.

Sin embargo, la resistencia de los campesinos hizo que los agentes lanzaran bombas lacrimógenas y disparos de prevención que, presuntamente, han sido la causa de las heridas que provocaron la muerte de una persona y heridas graves al menos a una decena más.

La fuente agregó que ocho campesinos y dos policías fueron internados con heridas de gravedad en el hospital de Andahuaylas, pero que uno de los agricultores, identificado como Jorge Altamirano, de 49 años, falleció en ese centro de salud.

La emisora "Ideele Radio" informó de que la ciudad de Andahuaylas está tomada por miles de campesinos, que han intentado llegar a la municipalidad y a la plaza de armas en medio de la represión policial, que hace uso de bombas lacrimógenas.

El presidente del Frente de Defensa de Trabajadores Agrarios de Apurímac, Braulio Lazo, anunció hoy que se radicalizarán las medidas de protesta debido a la lentitud del gobierno en enviar una comisión de alto nivel para atender sus demandas de subsidio de los fertilizantes, maquinaria y créditos del Banco Agrario, entre otras.

Por su parte, el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, dijo que el gobierno ya había aprobado el viaje de una comisión de alto nivel pero que "bajo condiciones de fuerza y coacción social es inadmisible el diálogo".

Del Castillo insistió en que los manifestantes tienen que deponer la paralización y los bloqueos de caminos como condición para constituir una mesa de negociación.

El jefe del gabinete ministerial dijo que tampoco podrá viajar a Arequipa, donde también se ha anunciado un paro en las próximas horas, si sus organizaciones mantienen la intención de declararse en huelga.

El ministro de Agricultura, Ismael Benavides, se comunicó el pasado sábado con las autoridades de Andahuaylas para acordar un programa de atención a sus demandas y se comprometió a enviar maquinaria para trabajar en el campo y un fondo para créditos por un millón de soles (unos 220.000 euros).

El ministro del Interior, Luis Alva, señaló hoy que su oficina ha tomado "todas las medidas para mantener el orden público, preservar y mantener la seguridad en el país".

"En eso vamos a actuar firmes y con la ley en la mano", apuntó Alva, tras informar de que hay 298 personas detenidas por las manifestaciones de protesta de las últimas semanas en el país.

"Impedir la libre circulación de los vehículos y las personas está penado por ley", remarcó el ministro.

Las marchas de protesta se repitieron hoy en las ciudades costeñas de Trujillo y Chiclayo, donde el sindicato de profesores ratificó la continuidad de la huelga en rechazo a la ley de Carrera Pública Magisterial, que plantea evaluaciones periódicas para mantener sus puestos.

 
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