El
portavoz de la Policía en el departamento occidental de
Santa Bárbara, Silvio Inestrosa, dijo a periodistas que
la toma de carretera en esa zona inició hacia las 06.00
horas locales (12.00 GMT) en la comunidad "6 de Mayo",
jurisdicción de Callejones.
Agregó
que pobladores de varias comunidades llegaron hasta Callejones,
Santa Bárbara, y atravesaron en la vía varios vehículos
para impedir el paso a todo tipo de transporte.
Otra
acción similar se registró en el sector de Limones,
en el departamento oriental de Olancho, coordinada por organizaciones
defensores de los bosques de esa región, que encabeza el
sacerdote católico Andrés Tamayo.
Inestrosa
indicó que autoridades policiales esperan llegar a un acuerdo
con los manifestantes para que despejen la vía, porque
han comenzado a obstaculizar el tránsito de todo tipo de
transporte entre el norte y occidente de Honduras.
El
ministro de Seguridad, Álvaro Romero, por su parte, anunció
que los manifestantes serán desalojados si no acatan la
orden de despejar las carreteras.
La
protesta, que fue anunciada desde el lunes, la coordina la Alianza
Cívica de la Democracia y otras organizaciones del occidente
del país, que luchan contra las compañías
mineras, aduciendo que están causando graves daños
al medio ambiente de Honduras.
Entre
los manifestantes figura el obispo católico de la Diócesis
de Santa Rosa de Copán, Luis Alfonso Santos, quien tiene
jurisdicción en todo el occidente del país.
El
presidente de la Asociación de Organizaciones no Gubernamentales
(ASONOG), Francisco Machado, dijo a periodistas que el Parlamento
hondureño pretende solamente reformar la ley de minería
vigente, la que en su opinión, favorece únicamente
a las compañías mineras.
Diputados
del minoritario Partido Unificación Democrática
(UD, de izquierda) también participan en la protesta, que
se podría extender a otras regiones en el norte del país,
según advirtieron los manifestantes.
El
presidente del Parlamento, Roberto Micheletti, quien aspira a
ser candidato a la presidencia de Honduras por el gobernante Partido
Liberal, dijo que la nueva ley de minería será aprobada
pensando en los intereses del pueblo.
Agregó
que no es cierto que hayan diputados interesados en perjudicar
el medio ambiente y a la población hondureña, y
que ahora lo que se busca es un diálogo con los sectores
que protestan.
Los
manifestantes reprochan, entre otras cosas, las reformas a la
ley de minería, que actualmente son discutidas por los
diputados.
Además,
sostienen que no quieren reformas que solo favorecerán
a las compañías mineras, sino "una nueva ley
de minería que beneficie al pueblo hondureño en
un marco de respeto al medio ambiente". EFE