Señaló
que parámetros internacionales dicen que “ciudades más
grandes que Tegucigalpa tienen que pagar entre 18 y 19 dólares
por tonelada”, por lo que la resolución corporativa resulta
un golpe a los capitalinos.
Con
el nuevo precio “no resultó una ventaja el hecho de que se
hubiese pasado a un sistema nuevo, a una empresa internacional”,
expresó.
Aunque
no conforme con el nuevo precio el regidor manifestó que el alto
costo podría producirse debido que Tegucigalpa es una ciudad vialmente
complicada, bastante dispersa y por la poca generación de basura
en comparación con otros países desarrollados.
Servicio
oneroso
En
cuanto a la tasa que cobra la Corporación Municipal por la recolección
de desechos sólidos dijo que esta tiene poca relación con
lo que se gasta por dicho servicio.
Añadió
que la tasa actual tiene vigencia desde 2002, por lo que en aquel entonces
recibió la oposición de los cuatro regidores liberales,
no así los siete nacionalistas que votaron a favor.
Por
el servicio de recolección de Basura que se calcula a través
del Impuesto de Bienes Inmuebles, la alcaldía percibe anualmente
un superávit de entre 50 a 60 millones de lempiras.
“Supuestamente
ese superávit es lo que se va gastando en el relleno sanitario,
en la mejora y el cercado de este, y para la compra del terreno para el
próximo relleno”, dijo con un tono de duda, el regidor.
Según
Azcona Bocok no existe ningún control que garantice que todo el
dinero de las tasas en realidad se utilice en actividades de desechos
sólidos, porque “está entrando a una sola tesorería
municipal”.
El
regidor liberal dijo que dicha anormalidad ya ha sido denunciada porque
no es posible que se esté subsidiando la administración
municipal con las tasas que se cobran por los diversos servicios.