Polémica en Estados Unidos:
¿Es "Garganta Profunda" héroe o traidor?
 
  • La mayoría de quienes trabajaron en el gobierno de Nixon criticaron al ex "número dos" del FBI.
 

El desprecio se veía claramente ayer en la cara de Henry Kissinger. "No siento ningún respeto por gente en altos cargos que dan información interna a la opinión pública", dijo el ex secretario de Estado norteamericano tras conocerse quién era el "Garganta Profunda" del caso Watergate.

El reconocimiento por parte del ex "número dos" del FBI, Mark Felt, de que él fue la figura clave que hace más de 30 años llevó a destapar el escándalo Watergate ha remecido a la opinión pública estadounidense, provocando una agria discusión sobre traición y patriotismo.

Para Kissinger, la revelación del secreto mejor guardado de Washington supone también un alivio. Y es que también él cayó bajo la sospecha de haber sido quien en aquel entonces dio a los periodistas de "The Washington Post" Bob Woodward y Carl Bernstein las informaciones que acabaron provocando la dimisión de Nixon en 1974.

"Siempre tuve claro que no podía ser nadie de la Casa Blanca, no era nuestro estilo reunirse en un garaje con periodistas", dijo Kissinger citado por la DPA.

Destacado por sus grandes lentes, Felt era conocido por su voluntad de hablar con la prensa, así como por su gusto por el bourbon y el whisky. Pero no fumaba, contrariamente a la descripción que hicieron Woodward y Bernstein en su libro "Todos los hombres del Presidente".

Mientras sus familiares lo califican como un "héroe" y "un gran patriota", otros acusan a Felt de traición.

Pat Buchanan, quien escribía los discursos de Nixon y que luego fue candidato presidencial, definió a Felt como "traidor" por haber revelado los secretos de la Casa Blanca, mientras que Gordon Liddy, quien fuera el "cerebro" del espionaje en el edificio Watergate, dijo que Felt "violó la ética".

"Si tenía pruebas sobre acciones ilegales, debió tener el honor de llevarlas a un jurado y asegurar un proceso y no filtrarlas selectivamente" a un solo medio, dijo Liddy a la cadena CNN.

Manipulación
Sin embargo, sus defensores afirman que para Felt habría sido difícil acudir con sus superiores ya que tanto el director del FBI, Patrick Gray, como el secretario de Justicia, John Mitchell, también estaban implicados de cierta forma en Watergate.

"Normalmente, como empleado gubernamental, uno tiene que operar dentro de los procedimientos establecidos. Pero él vio cómo el gobierno estaba manipulando las investigaciones", dijo a la AP Mike McCurry, portavoz de la Casa Blanca durante la Presidencia de Bill Clinton. "Creía que se estaban cometiendo delitos... y que su interés en dar a conocer la verdad se anteponía a su obligación como empleado del sistema", añadió.

Terry Lenzner, un consejero demócrata del comité del Senado que analizó el caso Watergate incluso afirmó a "The Washington Post" que sin la intervención de Felt, el comité senatorial "no hubiera existido, porque todo el asunto habría sido enterrado".

En cuanto a las actuales autoridades norteamericanas, han sido cautelosas en sus declaraciones. "Para mí es difícil emitir un juicio", dijo el Presidente George W. Bush. "Estoy informándome más sobre la situación", agregó.

Mientras, para el secretario de Defensa, Donald H. Rumsfeld -fuerte crítico de las filtraciones de noticias e integrante del gobierno de Nixon- "siempre que ocurre algo ilegal, es importante que se reporte. Ahora, otra cuestión es a quién se le reporta eso: a las autoridades o alguien más". En todo caso, afirmó: "No estoy con ánimo para juzgar".

"The Washington Post," que durante tres décadas guardó silencio sobre la identidad de su fuente, sólo para ver cómo esta primicia se la arrebataba el martes la revista "Vanity Fair", destacaba ayer en su página editorial el "patriotismo" de Felt.

Sin embargo, Bob Woodward teme que se "sobreestime" el papel de Felt. "Teníamos muchas fuentes, seguimos muchas pistas, Felt casi siempre sólo nos las confirmaba", indicó. El periodista se mostró sorprendido por que Felt hiciera público su papel, en parte para conseguir dinero "para los estudios de los nietos", tal como dijo su hija Joan.

"Woodward se llevará toda la gloria por ésto, cuando podríamos hacer dinero para pagar las deudas, como la que he contraído para la educación de los niños", dijo Joan, según el artículo en el cual Felt reveló su secreto, publicado por la revista "Vanity Fair", la que afirma que "Felt llegó a verse a sí mismo como la conciencia del FBI".

La posición del diario
Para el diario "The Washington Post", que reveló todo el escándalo de Watergate, Mark Felt dio a conocer su rol en el caso "en parte porque su familia cree que él merece ser honrado en vida por sus acciones".

En su editorial, agrega que "ese honor es absolutamente merecido". "Él se sintió ultrajado al ver que la Casa Blanca de Nixon interfirió descaradamente con la investigación del FBI del robo a los cuarteles del Partido Demócrata, y por lo que él vio como un intento de Nixon de ganar control sobre el FBI por motivos políticos".

"Felt fue ambivalente sobre su decisión de cooperar con Woodward. Él rehusó revelar sus acciones durante años, negando su papel incluso a su familia. Al filtrar detalles de la investigación del FBI, violó los estándares del FBI y posiblemente la ley. Pero, en retrospectiva, está claro que su decisión fue la correcta".

"Como hemos dicho, el trabajo del 'Post' dependió de muchas fuentes. Pero vale la pena recordar que esta victoria abrumadora para el imperio de la ley también dependió del patriotismo secreto de una fuente llamada 'Garganta Profunda', es decir, de Mark Felt. Es agradable poder ser capaces de honrarlo por su verdadero nombre mientras aún está vivo", afirmó el diario.

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