Tegucigalpa.
Los presidentes centroamericanos acordaron este jueves la creación
de una "Fuerza de Reacción Rápida", que
en el futuro podrá realizar acciones conjuntas en cualquier
país de la región, con excepción de Costa Rica,
que no suscribió el acuerdo, informaron fuentes oficiales.
El
presidente de Honduras, Ricardo Maduro, dijo que en una primera
fase se crearán esas Fuerzas de Reacción Rápida
en cada país, para luego modificar las legislaciones nacionales
que permitan operaciones conjuntas.
Según el mandatario hondureño, se tratará de
una fuerza móvil "que permita reaccionar rápida
y efectivamente contra retos y amenazas de narcotráfico y
terrorismo".
El acuerdo fue tomado en el marco de una cumbre del Sistema de Integración
Centroamericano (SICA), que congregó en Tegucigalpa a los
presidentes Oscar Berger (Guatemala), Ricardo Maduro (Honduras),
Elías Antonio Saca (El Salvador), Martín Torrijos
(Panamá) y Enrique Bolaños (Costa Rica).
La segunda fase de la creación de esa fuerza permitiría
realizar operaciones conjuntas a lo largo de las fronteras, pero
respetando la soberanía de cada país.
"La
tercera fase, es más difícil, en el sentido que requiere
obviamente de ver el contexto constitucional y legal de operaciones
combinadas, donde podría entrar una fuerza a apoyar a otra
en otro país", dijo Maduro, durante una rueda de prensa.
"Esa
tercera fase claramente es compleja, en el caso hondureño,
porque la Constitución manda que si cualquier fuerza que
se traslade a territorio extranjero, debe ser aprobada por el Congreso",
comentó el mandatario hondureño.
Sin mencionar las naciones, Maduro señaló que tres
de los cinco países adoptaron la resolución como está,
pero el documento tiene la flexibilidad para dejar que los otros
países entren después y no exige completar todas las
fases, ni ponen calendario específico para tener que cumplirlas.
Desde antes de la cumbre, Costa Rica, que no tiene fuerzas armadas
desde 1949, había advertido que no podía suscribir
ese proyecto, pues su Constitución lo prohíbe.
Los presidentes de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua
acordaron también unificar las visas y avanzar en el establecimiento
de un pasaporte único.
Al término de la cumbre los presidentes de esas naciones
acordaron "suscribir el Convenio de creación de la visa
única centroamericana (...) que regula y facilita de manera
uniforme el ingreso y la circulación en dichos países".
Por otra parte, los presidentes dieron pleno respaldo a su homólogo
nicaragüense, Enrique Bolaños, y advirtieron a sus opositores
que "no reconocerán" ningún gobierno que
surja de alteraciones al orden constitucional.
El respaldo a Bolaños quedó plasmado en una declaración
en la que manifiestan "la solidaridad centroamericana es expresión
de su profunda interdependencia, origen y destino común",
por lo que "condenan las acciones que comprometen gravemente
el orden democrático y el legítimo ejercicio del poder
en Nicaragua".
Los mandatarios hicieron un llamado "al pronto restablecimiento
del balance de poderes públicos" y manifestaron que
la decisión del 29 de marzo pasado de la Corte Centroamericana
de Justicia "debe ser cumplida a cabalidad".
La Corte Centroamericana consideró como "inaplicables"
reformas constitucionales realizadas por el Congreso nicaragüense
para reducir los poderes del Ejecutivo.
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