Varios
legisladores se mostraron receptivos al argumento presentado por
el presidente, aseguró hoy el portavoz de la Casa Blanca,
Scott McClellan, en su rueda de prensa diaria.
Bush, acompañado por el vicepresidente,
Dick Cheney, y el representante de Comercio Exterior, Robert Portman,
entre otros asesores, visitó hoy el Congreso en un último
intento por persuadir a los legisladores indecisos de que respalden
el pacto, que se debate hoy.
Además, esta misma tarde
continuaba reuniones de última hora en la Casa Blanca con
legisladores para tratar de persuadirles de que voten a favor del
acuerdo.
El presidente "habló
acerca de la importancia de abrir nuevas oportunidades para nuestros
productos y servicios... pero también sobre las implicaciones
estratégicas o de seguridad nacional del acuerdo" de
Libre Comercio con Centroamérica y la República Dominicana
(CAFTA-DR, por sus siglas en inglés).
En concreto, explicó McClellan,
Bush describió las "implicaciones estratégicas
que tiene para nuestro hemisferio y la importancia de apoyar a las
jóvenes democracias emergentes en este continente".
"Eso fue algo que claramente
encontró eco entre los miembros de la Cámara de Representantes.
Varios de ellos hablaron después del presidente y se refirieron
a las implicaciones para la seguridad nacional", explicó
McClellan.
Bush también defendió
el tratado comercial con el argumento de que contribuirá
a frenar la inmigración ilegal, agregó el portavoz.
"El comercio amplía
las oportunidades y saca a la gente de la pobreza. Ayudará
a hacer frente al problema de la inmigración de esta manera,
porque las familias estarán más dispuestas a quedarse
en su país porque tendrán más oportunidades",
aseguró McClellan.
En los últimos días,
y coincidiendo con los atentados de Londres los pasados 7 y 21 de
julio, y el día 22 en Egipto, la Casa Blanca ha hecho cada
vez más hincapié en las presuntas repercusiones favorables
que tendrá el CAFTA-DR para la seguridad nacional, para presionar
a los congresistas a que aprueben el tratado.
En una intervención en la
Organización de Estados Americanos (OEA) la semana pasada,
Bush ya había asegurado que el acuerdo "ayudará
a extender la democracia y la paz".
El Senado aprobó el pacto
comercial el pasado 30 de junio, con 54 votos a favor y 45 en contra,
y tanto los legisladores como los analistas predicen una reñida
votación en la cámara baja.
Un editorial del periódico
"The Washington Post" instó el pasado martes a
aprobar el acuerdo, con el argumento de que la derrota en el Congreso
del pacto "ayudaría, no a los movimientos contra la
pobreza, sino a los demagogos antiestadounidenses, empezando con
(Hugo) Chávez", presidente de Venezuela.
"Para
ellos, la retirada de Estados Unidos de una asociación con
América Central sería una gran victoria", subraya
el editorial. EFE
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