Su
mayor logro:
Haber demostrado en este Gobierno que si se puede cambiar a los jóvenes
y sacarlos adelante. Nosotros rehabilitamos a mas de cuatro mil jóvenes
que hoy están trabajando en actividades productivas, que están
involucrados en la vida social y activa sin estar metidos en las drogas
y las pandillas. Y la publicación de la obra Porque Ingrese en
las Pandillas.
Su
mayor temor:
Soy yo misma, a veces me propongo retos inalcanzables
Un
sueño: Que los derechos de los niños se hagan realidad
en Honduras.
Un
amor: Mi madre Yolanda Platero, mi madre María Isabel
Barahona y mi hija Wanda Karinina Pavón.
Una
canción:
Te Quiero del Coro de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.
Sus
meritos para ser nominada al Nóbel de la Paz:
Tendrán que decirlo los voluntarios que trabajan y creen en mi.
Si
pudiera reconstruir su vida ¿qué cambiaría?:
Seguiría siendo Itsmania Pineda porque de lo contrario no llegaría
al Premio Nóbel.
¿Qué
piensa del presidente Ricardo Maduro?:
Sin palabras.
¿Cómo
mira a Honduras en 10 años?: Una Honduras sumergida en
la más cruel de las miserias, que es la incultura, porque no se
perfila en ninguno de los candidatos políticos un ambiente de paz,
solidaridad, unas expectativas, aunque sean mentiras, para el pueblo hondureño
que puedan llenar ese vacío moral que hay en todos los niños,
todos los hogares y jóvenes del mundo. Un vació que no se
llena con comida.
Un
personaje que admire:
Marco Lara Clark
Alguien
que rechace: Nadie
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