ASAMBLEA DE LA ONU
Terrorismo Y reformas acaparan atención de gobernantes
   

14 de septiembre de 2005

Naciones Unidas - La Cumbre Mundial de la ONU, a la que asisten 170 jefes de Estado y de Gobierno, quedó inaugurada hoy con apasionados llamamientos para combatir el terrorismo y sus causas y acometer la reforma del organismo.

La cumbre, que se clausurará el próximo viernes, fue convocada con el fin de acometer urgentes reformas de la ONU, debilitada tras los escándalos de corrupción en programas como "Petróleo por alimentos", aunque el documento finalmente acordado para su debate queda muy por debajo de las expectativas iniciales.

El presidente de EEUU, George W. Bush, que cerró el primer turno de intervenciones con su discurso como país anfitrión, exhortó a los Estados a colaborar en sus ideas para la difusión de la democracia en Irak y el resto del mundo, el levantamiento de las barreras comerciales y la persecución del terrorismo.

"El mundo es más compasivo y esperanzador cuando colaboramos juntos", afirmó Bush ante una audiencia compuesta por la mayor concentración de líderes mundiales de la historia, que escuchó en silencio sus llamamientos.

Buena parte de los miembros de la ONU permanecen aún escépticos sobre la guerra en Irak y consideran que EEUU debe hacer mucho más en lo que respecta a medioambiente y la ayuda a los países en desarrollo.

Bush, quien comenzó su discurso con una nota de agradecimiento a los más de 150 países que han ofrecido ayuda tras el paso del huracán Katrina, afirmó que "la libertad y la lucha contra el terrorismo son el gran desafío de nuestro tiempo".

En su alocución, instó a aprobar una resolución que pida medidas contra la incitación al terrorismo, así como a juzgar y a extraditar a aquellos que busquen procurarse material nuclear con fines terroristas.

"Los terroristas deben saber que no tendrán refugio en ninguna parte", afirmó el presidente.

Pero no sólo hay que combatir el terrorismo, sino también hacer frente a la pobreza que sirve de alimento a la violencia, subrayó.

"Mirar para otro lado no nos da seguridad", indicó Bush, quien insistió en que "en este joven siglo, las cuatro esquinas del mundo están ligadas más estrechamente que nunca... cuando un país o región se llenan de resentimiento y despecho y se hace vulnerable a ideologías violentas, la amenaza cruza fácilmente océanos y fronteras y puede amenazar la seguridad de cualquier país pacífico".

En este sentido, instó a los países a cerrar con éxito la ronda de Doha y llegar a un acuerdo que reduzca los aranceles y las trabas al comercio mundial.

Washington está dispuesto a eliminar sus barreras comerciales si otras naciones adoptan medidas similares, afirmó Bush. El comercio, aseguró, "es la clave para superar la pobreza en el mundo... Al expandir el comercio, expandimos la esperanza y la oportunidad a todos los rincones del mundo y asestamos un golpe a los terroristas que se alimentan de la ira y el resentimiento".

El presidente también instó a los países miembros a acometer una reforma de la ONU que aumente su credibilidad y garantice que es una institución "libre de corrupción, transparente e íntegra".

Previamente, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, había reclamado a los líderes mundiales unas Naciones Unidas "sanas y efectivas", pues es "vital" para afrontar los retos pendientes.

"Si se utiliza de manera apropiada, la ONU puede representar una unión perfecta de poder y principios, al servicio de los pueblos del mundo", afirmó.

En su repaso a los retos de la organización, que se recogen en la declaración final consensuada el martes, Annan citó el compromiso para invertir 50.000 millones de dólares anuales en la lucha contra la pobreza o el impulso dado para alcanzar el 0,7 por ciento de la riqueza de los países en ayuda al desarrollo.

También destacó la condena del terrorismo contenida en el documento, así como el compromiso en la lucha contra el genocidio y los crímenes contra la humanidad, y la creación de la Comisión para el Mantenimiento de la Paz.

"Pero nuestro mayor fracaso ha sido la no inclusión de un compromiso en no proliferación y desarme nuclear", dijo Annan, quien recordó que es el segundo fracaso en un año, después de que hace unos meses no se pudiera adoptar un Tratado de No Proliferación.

Otro fallo del documento, explicó, es la reforma del Consejo de Seguridad, que ha quedado pospuesta.

Sin embargo, el secretario general afirmó ante los mandatarios que la declaración que adoptarán al final de la Cumbre es sólo el principio, y que el proceso de reforma "debe continuar". EFE

 
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