Rita baja a categoría cuatro

Millones de personas
salen de costa tejana
   

22 de septiembre de 2005

Houston - Más de dos millones de personas han sido evacuadas en el estado de Texas ante la amenaza del huracán Rita, que ahora es un ciclón de categoría cuatro con vientos máximos sostenidos de 240 kilómetros por hora.


Según el último boletín del Centro Nacional de Huracanes (CNH), con sede en Miami, emitido a las 18.00 GMT, se espera que Rita sufra un leve debilitamiento en las próximas 24 horas, aunque continúa siendo un huracán "extremadamente peligroso".

Sus vientos huracanados ahora se extienden en un radio de unos 140 kilómetros desde su centro y los vientos con fuerza de tormenta tropical (de 63 a 117 kilómetros por hora) llegan hasta los 295 kilómetros.

Se pronostica que Rita azote mañana o el sábado la costa de Texas, como un huracán de categoría cuatro o tres en la escala Saffir-Simpson, de un máximo de cinco.

El huracán se desplaza por la parte central del golfo de México y tiene en la mirilla a la ciudad tejana de Galveston, sin descartar al sureste de Luisiana.

En Houston (Texas), las autopistas de salida de la ciudad se han colapsado por completo por los más de dos millones de residentes de las áreas cercanas a la costa tejana que intentan huir de la furia de Rita hacia ciudades del interior, como San Antonio, Austin y Dallas.

El éxodo masivo ha superado todas las expectativas de las autoridades, que no quieren correr el riesgo de que ocurra una catástrofe como la de la ciudad de Nueva Orleans (Luisiana) tras la embestida del huracán Katrina el pasado 29 de agosto.

La situación en Houston es caótica puesto que los automovilistas, algunos de los cuales llevan más de 15 horas en la carretera, están sufriendo de calor, no pueden descansar y tampoco pueden abandonar las autopistas.

A esto se suman los refugiados de Nueva Orleans que estaban en Houston y que ahora deben ser trasladados a otros estados como Arkansas y Oklahoma.

El alcalde de Houston, Bill White, reconoció que no existen vehículos oficiales suficientes para evacuar a todas las personas de las áreas que pueden ser afectadas por Rita, por lo que pidió la colaboración de los ciudadanos.

"Debemos actuar con racionalidad, pero sin caer en el pánico", declaró White.

En 1983 fue la última vez que Houston sufrió los efectos de un huracán cuando tocó tierra Alicia, de categoría tres, y dejó inundado el centro de la ciudad, con un saldo de 21 personas muertas y pérdidas materiales por 2.000 millones de dólares.

La gobernadora de Luisiana, Katleen Blanco, también instó hoy a los habitantes de toda la costa del estado a que evacúen sus hogares ante la posibilidad de que puedan verse afectados por el huracán.

Las autoridades mexicanas también han emitido alertas de distinto nivel en varios estados lindantes con el golfo de México, desde "San Fernando a Matamoros, estado de Tamaulipas, por efecto de fuertes vientos, y en todo el litoral norte de la península de Yucatán, por oleaje elevado y vientos fuertes".

Aparte de Tamaulipas, podrían verse afectados los estados de Coahuila y Nuevo León, según el Sistema Meteorológico Nacional (SMN) mexicano.

El Gobierno federal estadounidense tampoco ha bajado la guardia y, ante el desastre que resultó la respuesta inicial al huracán Katrina, el presidente estadounidense, George W. Bush, ya ha declarado zonas de emergencia los estados de Luisiana y Texas, lo que permite el desembolso inmediato de fondos para afrontar el posible desastre.

También declaró a Rita como "incidente de importancia nacional", lo que posibilita una respuesta federal rápida y de grandes dimensiones, por encima de las posibilidades de los estados y de las autoridades locales.

Bush, quien ha sido duramente criticado por el manejo de la crisis provocada por Katrina, tiene previsto visitar este fin de semana la zona afectada por ese huracán, pero debido a la amenaza de Rita puede que cambie de planes y se dirija a Texas, el estado del que fue gobernador antes de acceder a la Presidencia del país.

Entretanto, cientos de trabajadores que se encontraban en las plataformas petrolíferas del golfo de México ya han sido evacuados y las instalaciones de las refinerías que se encuentran en Texas ya han establecido todos los sistemas de seguridad para hacer frente a los efectos destructivos de Rita.

Se calcula que el 25 por ciento del total de la producción nacional de petróleo sale de los plataformas de la Costa del Golfo de México y los pozos que hay en Texas, por lo que ante la amenaza se ha encarecido los precios de la gasolina, del gasóleo y del gas natural, entre otros combustibles.

Antes de dirigirse hacia el golfo de México, Rita, el noveno ciclón de la activa temporada atlántica, azotó Bahamas, Cuba y el extremo sur de Florida. EFE

 
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