En declaraciones brindadas por el hilo telefónico, el ministro
Ramírez se mostró cauto para abordar a fondo la decisión
del presidente de Honduras, Manuel Zelaya, de aumentar el número
de efectivos del Ejército catracho, y se limitó a
decir que estaban a la espera del regreso al país del canciller
Norman Caldera para examinar el asunto.
Se
esperaba que el canciller Caldera regresara a Managua anoche, luego
de participar en una gira de trabajo en Holanda, donde se reunió
con el equipo jurídico de Nicaragua que conoce el caso de
la demanda que Costa Rica interpuso contra Nicaragua por el asunto
del río San Juan ante la Corte Internacional de Justicia
de La Haya.
El
ministro Ramírez precisó que estarían presentes
en la reunión del Gabinete de Seguridad, además del
canciller Caldera y de su persona, el ministro de Gobernación,
Julio Vega; el comandante en jefe del Ejército, general Omar
Halleslevens, y el director de la Policía Nacional, primer
comisionado Edwin Cordero.
Consideró
como no prudente adelantar cualquier posición o externar
cualquier comentario, “ya que después que celebremos
la reunión vamos a tener una posición más clara
sobre ese asunto, una posición de Estado y de gobierno”.
Embajador
hondureño: “es refuerzo policial”
Mientras tanto, el embajador de Honduras en Nicaragua, Jorge Alberto
Milla Reyes, declaró a EL NUEVO DIARIO que fuera del comunicado
de Casa de Gobierno no han recibido información oficial sobre
ese asunto.
“Lo
que sabemos”, agregó, “lo conocemos a través
de los medios de comunicación. No se trata de que Honduras
se esté rearmando, ya que no hemos comprado siquiera lo que
es una pistola, y aunque es cierto lo de los cuatro mil efectivos,
eso hay que explicarlo adecuadamente”.
“Mire”,
informó, “hoy (ayer jueves) pasaron del Ejército
a la Policía un mil efectivos. El asunto es que ante el grave
problema de la delincuencia y de la inseguridad que tenemos en Honduras,
se va a fortalecer a la Policía”.
“Poco
a poco”, añadió, “se van a ir incorporando
a la Policía, elementos entrenados por el Ejército
en el uso de las armas, reforzándola, y para ello es que
se necesitan esos cuatro mil efectivos, para ir entrenándolos”.
El
embajador explicó que esos cuatro mil muchachos que serán
reclutados para las Fuerzas Armadas, suplirán el puesto que
dejen los efectivos del Ejército que vayan integrándose
a la Policía.
El
diplomático insistió que la situación de inseguridad
que vive Honduras “es delicada, por eso es que se están
tomando estas medidas extraordinarias. Incluso en el pasado se ha
considerado la posibilidad de declarar un estado de emergencia en
algunos sitios”.
Tomado
de Nuevo Diario
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