El abogado de la familia de Milosevic, Zdenko Tomanovic, declaró
a la prensa que Marko Milosevic llegará hoy o mañana
a La Haya, y que ha solicitado a Belgrado que levante la orden
de arresto que pesa sobre la viuda del ex dirigente yugoslavo,
Mirjana Markovic, huida de la justicia serbia en 2003, para que
pueda asistir al sepelio.
El presidente serbio, Boris Tadic, anunció anoche que no
tiene la intención de levantar la orden de arresto, a la
vez que se manifestó en contra de que Milosevic sea enterrado
con honores de Estado en Serbia, como pretenden sus seguidores.
Los resultados preliminares de
la autopsia efectuada el domingo por forenses holandeses en presencia
de dos patólogos serbios indicaron que había fallecido
de un infarto de miocardio y que sufría dos lesiones cardíacas
que hubieran podido explicar el ataque al corazón.
Sin embargo, el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia
(TPIY) sigue pendiente de recibir un informe completo de la autopsia,
así como las pruebas toxicológicas, esenciales para
determinar con seguridad la causa de su muerte,
que ha estado rodeada de polémica.
Responsabilizan a TPI
El ex presidente yugoslavo, que tenía un historial clínico
de hipertensión crónica y de problemas cardíacos,
fue encontrado muerto el sábado en su celda del TPIY, donde
estaba siendo juzgado desde febrero de 2002 por genocidio, crímenes
contra la humanidad y de guerra en Croacia, Bosnia y Kosovo.
Sin embargo, su familia ha responsabilizado al TPIY de su muerte
por no permitirle viajar en febrero pasado a Moscú para
recibir tratamiento y ha acusado a tribunal de intentar envenenarle.
Tomanovic mostró el domingo a la prensa una carta manuscrita
de cuatro folios enviada por Milosevic un día antes de
su muerte a la embajada rusa en Holanda, en la que pedía
ayuda porque se le estaba envenenando para "silenciarle".
Según Tomanovic, Milosevic había recibido el 7 de
marzo los resultados de un análisis realizado en un laboratorio
holandés que indicaban la presencia en su sangre de un
potente medicamento utilizado para curar la lepra y la tuberculosis
que neutraliza la medicación para controlar la hipertensión
que tomaba.
La polémica creció hoy cuando un toxicólogo
holandés declaró que Milosevic pudo ingerir voluntariamente
los medicamentos perniciosos para su salud con el fin de obtener
permiso del TPIY para poder trasladarse a Moscú, donde
reside su familia.
Ronald Uges dijo a la radio holandesa que en un análisis
de sangre efectuado hace un par de semanas a Milosevic encontró
trazas de Rifampicina, una medicina indicada para la tuberculosis
que neutraliza los efectos de la medicación contra la hipertensión
crónica que tomaba el ex dirigente yugoslavo.
Uges aseguró que esa sustancia "no puede haber sido
suministrada por aficionados" y dijo que Milosevic "debe
de haber sido asistido por farmacólogos especializados
en su país -Serbia y Montenegro- o en Moscú".
El TPIY anunció hoy que el martes a las 09.00 horas locales
(07.00 GMT) se celebrará una audiencia en el tribunal sobre
el caso de Milosevic.
La última vista del caso tuvo lugar el pasado 3 de marzo
y la siguiente estaba prevista para mañana, martes. Fuentes
cercanas al tribunal señalaron que la audiencia puede poner
fin oficialmente al proceso. EFE