Tras regresar a la Casa Blanca de una misa dominical, Bush hizo
unas breves declaraciones sobre la formación del nuevo
gobierno de unidad en Irak, lo que describió como "un
nuevo día para millones de iraquíes que quieren
vivir en paz".
Al señalar que la formación de un
gobierno de unidad abre un nuevo capítulo en la relación
entre EEUU e Irak, Bush aseguró que su país "continuará
ayudando a los iraquíes en la formación de un país
libre".
Bush dijo que se comunicó hoy con el presidente,
el primer ministro y el presidente del parlamento en Irak y les
reafirmó su apoyo porque entiende "plenamente que
un Irak libre será un importante aliado en la guerra contra
el terror, será una derrota devastadora para los terroristas
y Al Qaeda, y será un ejemplo para los demás en
la región que desean ser libres".
En sus declaraciones, similares a las que realizó
el sábado, el mandatario estadounidense no hizo mención
de cuándo se retirarán las tropas de EEUU en Irak
ahora que ese país árabe se encamina hacia la transición
democrática, una de las condiciones que había fijado
Washington.
Estados Unidos se ha negado a poner fecha al repliegue
de sus tropas y siempre ha dicho que éstas permanecerán
en Irak hasta que los iraquíes puedan asumir por cuenta
propia las tareas de defensa y seguridad.
Bush
tampoco hizo mención de tres atentados perpetrados hoy
en Bagdad que dejaron al menos doce muertos y 60 heridos. EFE