“Esa
es una campaña de mis gratuitos opositores, nosotros
el primer día de gobierno rebajamos los impuestos a los
combustibles”, dijo al ser consultado sobre las demandas
y tomas de carreteras realizadas por los taxistas, que paralizaron
prácticamente la actividad económica en la capital
hondureña.
Zelaya reprochó el cierre y la toma de las vías
públicas, ya que, a su juicio, el gobierno siempre ha
estado abierto a la concertación. “En estos meses,
el gobierno ha demostrado su gran voluntad de participación
al diálogo y aproximación a los sectores sociales,
productivos y económicos”.
El gobernante argumentó que en los cien días que
lleva al frente de la administración del estado logró
congelar el precio de los energéticos y se hicieron rebajas
importantes a la gasolina regular, situándola como una
de las más baratas a nivel de toda Centroamérica.
Además, están en marcha otras acciones como someter
a licitación internacional la compra de los combustibles,
la implementación del seguro para atenuar las alzas del
petróleo en el mercado internacional y la construcción
de nuevos proyectos hidroeléctricos para cortar con la
dependencia de los carburantes.
“Todo mundo apoyamos a los taxistas, nosotros hemos rebajado
los impuestos y congelado los precios, nadie les ha agravado
su situación, más bien se ha mejorado la situación
económica del país en los últimos cuatro
meses, el Fondo Monetario y los indicadores lo acaban de decir;
hay pobreza, pero yo no puedo pagar la factura que en dos décadas
de democracia no la han podido resolver”, aseguró.
Agregó que “los combustibles los hemos bajado desde
el primer día de gobierno, la gasolina regular, por ejemplo,
en este momento es la más barata de toda Centroamérica,
el gobierno ya la está usando y debe usarse porque le
quitamos los impuestos, congelamos los precios y hemos cumplido
lo que se esperaba realmente en ese concepto”.
En ese orden de ideas, el titular del Ejecutivo reafirmó
su llamado a todos los sectores a sentarse a la mesa del diálogo
para buscar solución a los problemas, aunque no precisó
si hará efectiva la rebaja de diez lempiras que están
demandando los taxistas a cambio de deponer sus acciones de
protesta.
“Yo llamo a mis compatriotas y hermanos hondureños
de todos los sectores, de los sectores empresariales y también
sociales que nos sentemos a la mesa a resolver los problemas
y si alguien tiene que protestar que se tomen la Casa Presidencial,
las oficinas públicas, pero no las calles, ahí
esta dañando toda la economía”, apostilló.
Preguntado si se va recurrir a la fuerza en caso que prosiga
la toma de carreteras, Zelaya se limitó a decir que las
protestas son válidas y constitucionales, pero siempre
que se enmarquen en el respeto al derecho ajeno.
“Es constitucional el derecho al reclamo, a protestar,
lo que no debe de permitirse es que si usted tiene un problema
conmigo no perjudique al otro compañero que está
al lado; los derechos de los demás deben ser respetados
por la Constitución”, aseveró.
Al ser consultado sobre quienes están detrás de
la jornada de protestas, el jefe de gobierno volvió a
arremeter contra los periodistas al señalar que muchos
se convierten en voceros de los protestantes y dijo que más
bien la investigación periodística debe ir orientada
a determinar cuales son las intenciones de este tipo de acciones
o problemas.
Finalmente, dijo que ha dado instrucciones precisas para continuar
las pláticas con los representantes del rubro del transporte
para solucionar todas y cada una de sus problemas y exigencias.