El
jefe de la DGIC en San Pedro Sula y de la Unidad Antisecuestros,
Leandro Osorio, declaró que ocho de los secuestros se han
registrado en la zona noroccidental del país, y cinco en
la región central.
Indicó que el 90 por ciento de los secuestros han sido
resueltos por la policía, y que al menos 20 personas vinculadas
a la comisión de este delito han sido apresadas en los
últimos días.
Comentó además que "con la fuga de varios delincuentes,
que son los zares del secuestro en el país se ha incrementado
este delito".
Dijo que el último caso registrado es el de la joven Verónica
Isabel Sabillón, hija del arbitro internacional de fútbol,
Argelio Sabillón, ocurrido el sábado anterior en
el occidental departamento de Santa Bárbara.
A la fecha, la menor permanece en poder de sus captores, los que,
según versiones de la prensa local, están exigiendo
un rescate de cinco millones de lempiras, aunque en un principio
se habló de ocho millones.
Según los registros oficiales, el pasado 17 de agosto,
tres reos se escaparon de un recinto de alta seguridad en la Penitenciaría
Nacional en Tegucigalpa.
Las autoridades consideradas que los fugados Carlos Alberto Flores,
Víctor Manuel Guardado y Nelson Erasmo Murillo, eran cabecillas
de peligrosas bandas de secuestradores en el país.
El presidente, Manuel Zelaya, expresó ayer su preocupación
por el incremento en los índices de este delito en el país.
"Me preocupa que este tipo de actos empiece a proliferar
en el país, porque es delincuencia organizada, es crimen
organizado", declaró Zelaya.
El gobernante pidió a la ciudadanía cooperar con
las autoridades a resolver estos casos, a no quedarse callada,
a salir y proporcionar a la policía la información
que tengan sobre actos delictivos.
"Honduras entera debe ponerse de pie para evitar que estos
delincuentes comunes queden libres, e impunes este tipo de crímenes
que nos dañan a todos los hondureños", apuntó.
Menor desaparece
Una menor de 12 años de edad fue reportada como desaparecida
en la ciudad de Santa Rosa de Copán, en el occidente de
Honduras, informó el portavoz de la Policía en aquel
sector, Henry Márquez Quintero.
La menor, que no fue identificada, habría sido raptada
por un guardia de seguridad, según denunciaron los familiares
de la menor a la Policía.
El portavoz policial aseguró que la familia de la niña,
que cursa el quinto grado de educación primaria en una
escuela de la ciudad, supone que el guardia de seguridad la habría
raptado "por cuestiones sentimentales".
Indicó que en este caso, "se descarta totalmente cualquier
otra situación", como el secuestro, ya que la familia
de la menor es de muy escasos recursos económicos.
Márquez Quintero dijo que la DGIC investiga el paradero
de esta menor.