Además,
también es pobre un tercio de los hogares en los que una
inmigrante es la cabeza de familia, explicó María
José Alcalá, autora del informe "Un pasaje
a la esperanza: Mujeres y migración internacional".
"La migración puede ser una situación en la
que todos ganan, los países de origen y los de destino,
pero para eso hace falta que se protejan unos derechos que ahora
mismo están siendo vulnerados", aseguró Alcalá
en la presentación del estudio, que tuvo lugar en Washington.
A pesar de las duras condiciones que tienen que soportar, las
mujeres supusieron el 54,6 por ciento de los nuevos residentes
en EEUU en 2005, según los datos del Censo.
Este porcentaje supera la media en todo el mundo, que alcanza
el 49,6 por ciento, aunque en la mayoría de países
desarrollados se registra un predominio de la migración
femenina.
Otra de las conclusiones del informe anual del UNFPA es que las
mujeres mandan una mayor proporción de su sueldo a sus
países de origen en forma de remesas, pero en términos
totales ese dinero es inferior al que mandan los hombres.
"¡Sólo pueden mandar dinero si se les paga!",
protestó enérgicamente la representante demócrata
por Nueva York Carolyn Maloney, quien llamó la atención
sobre el gran problema del tráfico sexual.
La industria del tráfico sexual es el tercer negocio más
lucrativo en el comercio ilícito internacional, después
del de armas y el de drogas.
Según los datos de Maloney, sólo la venta inicial
de las mujeres representa unos benefic
os
superiores a los 12.000 millones de dólares al año.
En este sentido, la congresista anunció que planea presentar
un paquete legislativo con el objetivo de luchar contra la explotación
sexual contra mujeres y niñas, en el que destaca la creación
de un "impuesto a proxenetas", para que sea la Oficina
recaudadora del Gobierno la que persiga estas actividades.
La primera autora de este estudio, publicado en 1993, y directora
del Instituto de Políticas de Migración, Kathleen
Newland, resaltó que, pese a constituir la mitad de la
inmigración, las mujeres continúan siendo las "grandes
invisibles" en este asunto.
Esto sucede porque muchas veces, en vez de entrar saltando una
verja o atravesando un desierto, ellas utilizan documentación
falsa u otras técnicas menos "vistosas", dijo
Newland.
El estudio también pone de relevancia que, frente a la
creencia generalizada, los inmigrantes no son los más pobres
en sus países, sino los que tienen recursos para salir
de ellos.
Sin embargo, pese a estos datos, según un reciente informe
del Centro Hispano Pew, EEUU es el único país industrializado
en el que el número de mujeres inmigrantes, en lugar de
aumentar, ha descendido en los últimos 25 años.
De acuerdo con ese estudio, que se basó en datos del Censo,
la causa de este desequilibrio es el aumento de inmigrantes indocumentados
en los últimos años, que son hombres en su mayoría,
explicó a Efe el autor de la investigación, Richard
Fry.
El 58 por ciento de los más de 11 millones de indocumentados
en EEUU en 2005 era de sexo masculino, frente al 42 por ciento
de mujeres. EFE