El
redactor jefe del bisemanario, Dmitri Muratov, aseguró
a la emisora de radio Eco de Moscú que espera que la recompensa
permita identificar al ejecutor y a quienes encargaron el asesinato
de una de las voces más críticas del periodismo
ruso.
Sus
antiguos compañeros adelantaron hoy que conducirán
una investigación independiente sobre el asesinato, que
ha provocado innumerables muestras de solidaridad y condena por
parte de Gobiernos y organizaciones en todo el mundo.
Politkóvskaya,
de 48 años, que recibió un disparo en el pecho y
otro en la cabeza, se suma a la lista de más de 300 periodistas
muertos o desaparecidos en Rusia desde 1991.
Además,
desde que el presidente ruso, Vladímir Putin, llegó
al poder a principios del año 2000, doce casos de asesinato
de periodistas han quedado sin resolver, según la Unión
de Periodistas de Rusia (UPR).
En
su página web, "Nóvaya Gazeta" aseguraba
hoy que "o bien ha sido la venganza de Ramzán Kadírov
-primer ministro chechén- sobre quien Politkóvskaya
escribía a menudo, o bien de los que quieren que las sospechas
caigan sobre él".
El
asesinato de la periodista coincidió con el 54 cumpleaños
del presidente ruso y tuvo lugar el día después
de la onomástica de Kadírov, hombre fuerte de Chechenia
y objeto de muchas de sus más aceradas críticas.
En
respuesta, Kadírov aseguró que "no se pueden
hacer conjeturas y cábalas sobre rumores, y especular sobre
el asesinato de una periodista tan insigne como Politkóvskaya".
"No
se puede hablar de pista chechena basándose en suposiciones,
Hay que emprender una investigación exhaustiva y objetiva
para establecer, detener y castigar tanto a los ejecutores como
a los que encargaron el crimen", agregó.
Kadírov,
hijo del presidente chechén asesinado por la guerrilla
separatista en 2004, aseguró que recibió la noticia
"con una gran amargura" y se manifestó "conmocionado
por el sangriento acto terrorista".
Al
tiempo, insistió en que "los materiales de Politkóvskaya
no siempre se caracterizaban por su objetividad, pero esto era
su punto de vista".
Mientras,
el diputado y banquero Alexandr Lébedev, que adquirió
recientemente el 39 por ciento de las acciones de "Nóvaya
Gazeta", llamó hoy a los periodistas a no precipitarse
a la hora de encontrar culpables.
"El
asesinato tiene un carácter político, pero no debemos
dejarnos llevar por las emociones. Anna era una persona honesta
y abnegada, y toda la vida la dedicó a investigar y a defender
los derechos humanos", señaló.
Además,
agregó, "ella pertenecía al grupo de voces
críticas con el poder. Lo más simple es sospechar
de los que ella criticaba, pero debemos reflexionar si esa es
la senda por la que nos quieren conducir los que ordenaron el
asesinato".
Tras
recordar las "dificultosas" relaciones que mantenía
con las agencias de seguridad del estado, Lébedev señaló
que "encontrar a los organizadores y ejecutores es una cuestión
de honor para ellos".
"Los
periodistas deben colaborar con las autoridades para desenredar
este nudo", apuntó.
El
Kremlin, consciente de la contundente reacción internacional
al asesinato, encargó al Fiscal General, Yuri Chaika, que
se haga cargo personalmente de la investigación.
Politkóvskaya,
que nació en Nueva York, había confesado en varias
ocasiones haber recibido amenazas de muerte de los servicios secretos
rusos, el Ejército y otras agencias de seguridad del estado.
La
periodista será enterrada el martes en uno de los cementerios
de la capital rusa, anunció hoy el semanario. EFE